La flamante Ley Fintech: Una perspectiva crítica

0

La CNBV autorizaría 15 empresas fintech de un universo de 300 que operan actualmente

Enrique Presburger Cherem
Director general de Factor Exprés

La autoridad mexicana ha comenzado a definir las disposiciones secundarias de la Ley para Regular a las Instituciones de Tecnología Financiera, mejor conocida como “Ley Fintech”, donde se detallan finalmente los requerimientos operativos de los nuevos emprendimientos financieros o más bien sus limitaciones.

La nueva ley contiene exigencias de capital mínimo que se solicitará a las fintech, límites de inversión para las plataformas de fondeo colectivo y límites de financiamiento para los solicitantes de este tipo de figura.

Las empresas deberán seguir lo siguiente:

  • El capital mínimo con el que tendría que contar una institución crowdfunding de nueva creación y autorizada para sólo realizar un tipo de operación, será de 1 millón 264 mil pesos.
  • Para aquellas que realicen dos o más operaciones, así como operaciones con activos virtuales, el monto de su capital inicial deberá ser de 1.8 millones de pesos.
  • Las instituciones de fondos de pago electrónico de nueva creación, deberán comenzar operaciones con un capital social ligeramente mayor a los 6 millones de pesos.
  • Para las fintech que realicen operaciones con activos virtuales, operaciones en moneda extranjera, derivados y actúen como cámara de compensación; el monto mínimo es de 10.5 millones de pesos.

Con estas nuevas disposiciones destinadas al emergente ecosistema fintech, la Comisión Nacional Bancaría y de Valores (CNBV) autorizaría solamente 15 empresas de tecnología financiera que cumplen con sus parámetros de un universo de 300 que actualmente están en operación.

Esto significa que el 95% del ecosistema desaparecerá, con la consigna de ceder sus operaciones a empresas que logren la autorización, o cerrar la cortina. El plazo de entrega de solicitud de licencia es el 25 de septiembre de este año.

El futuro de las fintech

Veremos por tanto un freno seguramente a la innovación tecnológica financiera, y una consolidación del sector fintech que será absorbido por actores de mayor tamaño.

Mientras tanto, el crédito bancario al sector privado no vive su mejor momento. Tras alcanzar su punto máximo en 2014, cuando el monto financiado a las Pequeñas y medianas empresas (Pymes) representó el 25.3% del Producto Interno Bruto (PIB), hoy observamos que el mismo dato ha caído al 17.7%, con cifras a noviembre de 2018. En México existen 4.2 millones de empresas, de las cuales sólo 400,000 tiene algún crédito contratado.

Las SOFOMES y empresas Fintech han ganado terreno en este mercado, representando ya el 20% del total de estos créditos. Esta tendencia continuará creciendo, a menos que la sobrerregulación gubernamental se empeñe en detenerla.

►TE PUEDE INTERESAR► POLÍTICA ECONÓMICA DE AMLO: IMPRODUCTIVIDAD Y SUBSIDIO