Emprendimiento con aire oriental

Alberto Galeana y Emilio Collado, egresados de Relaciones Internacionales y Diseño Industrial, respectivamente, fundaron el 2011 la empresa Bamboo Eco Design, donde a partir del bambú elaboran desde lentes, cepillos de dientes y calcetines hasta muebles sobre pedido y pisos.

Aunque Alberto estuvo en contacto con la cultura oriental al estudiar y trabajar un tiempo en China cuando estudiaba la universidad, dice que la idea llegó un poco por casualidad, cuando una de las personas con las que trabajaba en el país asiático lo introdujo al “mundo del bambú”.

“Vimos el material, nos gustó muchísimo y notamos que realmente en México no había nadie que se especializara en bambú y es un material sumamente dócil en el que puedes crear muchas cosas, no es solo piso o deck, el traerlo en panel nos ha ayudado a desarrollar mucho diseño”, comenta el emprendedor en entrevista.

Además de las múltiples posibilidades que les ofrece el bambú, es más económico que otros materiales, resistente y “realmente sustentable en todos los sentidos”, por lo que les da la oportunidad de generar un impacto ecológico y social positivo.

Los emprendedores iniciaron vendiendo su primer contenedor a unos amigos para decorar su departamento. Hoy, en la empresa trabajan 15 personas entre “asistentes de ventas, diseñadores, carpinteros e instaladores de piso”, han colaborado con despachos de diseño como Legorreta+Legorreta y Space, y su trabajo está presente en lugares como el Club de Banqueros, La Ostra, Moshi Moshi, El Buen Bife, entre otros.

Actualmente la materia prima la consiguen en su totalidad de China, “el principal productor de bambú en el mundo”, aunque el plan es que dentro de dos años la producción sea totalmente nacional, “para que realmente sea un negocio sustentable y que el impacto ambiental y social se quede en México”, por lo que ya cuentan con 500 hectáreas de bambú en Veracruz listas para ser explotadas.

Además planean, en el mediano plazo, abrir tiendas en ciudades como Puebla, Querétaro, Monterrey y Guadalajara; y exportar su producto a Estados Unidos, para dar este salto al otro lado de la frontera “estamos desarrollando una línea de mobiliario que no requiere de tornillos, la gente lo compraría online y el pedido llegaría en flatpacks, armarlo tomaría alrededor de cinco minutos”.