Business Plan realista, éxito del negocio

Cuando inicias un nuevo emprendimiento es muy posible que en lo primero que piense es en tu plan de negocios. Sin embargo, hay un paso anterior que te permitirá reducir riesgos, e implica, precisamente, preguntarte si realmente valdrá la pena todo tu esfuerzo. Esto se define como Evaluación de Factibilidad y se trata de que revises y redefinas tu idea de acuerdo a una serie de ángulos y vertientes que debes considerar.

Los estudios de factibilidad no sólo se realizan en empresas con emprendedores que están comenzando su idea de negocio. También puede aplicarse a una iniciativa estratégica de un negocio ya existente, e inclusive, a una marca reconocida. Esto sucede, por ejemplo, cuando se evalúa la factibilidad para lanzar un nuevo producto, nuevos mercados, la combinación de ambos o inclusive, cambiar drásticamente un modelo de negocios y es en estos negocios donde las iniciativas toman un papel relevante y trascendental, que deben realizarse con cuidado metodológicamente y estudiando todos los aspectos e incluir el riesgo. Estamos hablando de un concepto de factibilidad pragmático y no matemático, es tomar todos los factores que impactan los negocios y traerlos a iniciativas reales y operacionales para estos negocios.

Emprendedores: retos de hoy para consolidar mañana

Un dato que nos sacude la ilusión es el que señala el Conjunto Mexicano de Pequeñas y Medianas Empresas (Copyme) que indica que el 70% de las nuevas empresas que se crean en México quiebran antes de los dos años de vida. ¿Los motivos? la poca educación financiera y capacitación. Esas son referencias que no puedes ignorar si estás por iniciar un negocio.

Esther Murow, CEO de Alineum —empresa que trabaja asesorando y apoyando a compañías nacionales e internacionales con soluciones de estrategia, factibilidad e inteligencia de negocios— explica las dimensiones que determinan con suficiente certeza la factibilidad de una iniciativa estratégica. “Una vez consideradas estas dimensiones esenciales, tendrás un panorama amplio sobre la factibilidad de tu idea de negocio”, asevera.

El cliente: para saber si la idea o iniciativa es viable, es primordial identificar al público, conocer si existe el mercado suficiente y si tus productos o servicios son susceptibles de ser comprados.

La competencia: ¿Hay algo que mis competidores estén llevando adelante y que sea similar a mi idea de negocio? Tomar conciencia del contexto competitivo es fundamental para evaluar en dónde está parada nuestra idea de negocio.

“Time to market”: se refiere al tiempo desde que tu idea se pone en marcha hasta que esté en el mercado.

La innovación: ¿Cómo puede sobresalir tu idea de negocio? Para responder este punto, tienes que fijarte —necesariamente— en lo que está haciendo tu competencia.

¿Por qué deberían elegirte? ¿Qué es lo que no tienen los demás que tú sí?

“Evaluar la factibilidad debe preceder al plan de negocios ya sea de una nueva empresa o una empresa ya en operación y si la idea no es factible, debes refinar y modificar tu idea y luego proceder con el plan de negocio”, amplia Murow.

Leticia Gasca, fundadora de la versión mexicana de Fuck Up Nights (encuentro que se repite en 15 países y en el que los emprendedores comparten sus historias de fracasos) comentó al respecto que “según lo que hemos visto, las causas del fracaso de los emprendedores en México se pueden prevenir con una buena educación de trabajo y planeación financiera. Y de forma adicional, otra de las causas de fracaso es que muchas veces el dinero resulta insuficiente para subsistir. Lo interpretamos de una forma muy pragmática: como ese emprendedor, que a los cinco o seis meses va a tener el flujo de dinero para subsistir y como no le alcanza, abandona su proyecto y se busca un trabajo. El emprendedor debería tener un buen plan financiero y prevenir tener dinero extra, por lo menos, por un año”.

Un estudio publicado por la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) señala que el 43% de las PyMEs mexicanas fracasan debido a la falta de conocimientos de los responsables de las empresas.

Factibilidad para empresas que ya están en marcha: vientos de cambio

Probablemente pensar en un giro dentro de su modelo de negocio se trate de una de las decisiones más difíciles para una empresa o marca consolidadas. Los motivos pueden ser varios: los gustos del cliente, el avance de las nuevas tecnologías, la irrupción al mercado de una fuerte competencia, que estén bajando sus ganancias.

“La factibilidad puede aplicarse para una idea completamente nueva o para una iniciativa estratégica del negocio, por ejemplo, podemos evaluar la factibilidad de fabricar y comercializar un producto nuevo, la de abrir una nueva sucursal en el interior del país de un negocio previamente establecido en el D.F., la de desarrollar nuevos mercados, diversificarse e incluso validar un modelo de negocio existente o ideal”. Comenta Esther Murow, quien cuenta con más de 20 años de experiencia en la creación de estrategias para la reingeniería de las empresas.

Un claro ejemplo es Google, que en su momento, sólo como un servicio de buscador, era un negocio poco redituable, hasta que en 2003 decidió incursionar en la publicidad digital a través de AdWords. Con este cambio en su modelo de negocio, no sólo se reportaron altísimos ingresos (se calcula que ganó 21 mil millones de dólares en 2008) sino que transformó la forma en la que se produce el contenido digital.