De empoderadas y empoderados

FERENZ FEHER*

La preocupación actual del empoderamiento de las mujeres viene con un arraigo de la cultura mexicana. A la mayoría de los hombres nos enseñaron que teníamos que trabajar, para “mantener” a nuestra esposa; mientras que a las mujeres les dijeron que necesitaban un esposo para “ser exitosa”.

La televisión, por su parte, jugó un papel preponderante: las telenovelas estaban asignadas para las mujeres y el futbol para hombres. Las caricaturas de robots eran para los niños y las de muñecas, para niñas.

Nuestras abuelas tal vez nunca trabajaron, se quedaban en casa, esperando a nuestros abuelos y soportaban todo. Así las criaron y de la misma manera a nuestros padres. Niños y niñas de los 60 vieron a madres defender a los padres, porque así les enseñaron.

En los 80 la situación empezaba a revolucionar el sistema: papás en unión libre, mamás divorciadas en segundas nupcias, viudos buscando novia. La situación mejoraba la percepción de la sociedad.

El empoderamiento de las mujeres debe dejar de ser una palabra que pocos entienden. Según la Organización de las Naciones Unidas, el empoderamiento a las mujeres tiene una serie de principios:

• Promover la igualdad de género en todos los niveles jerárquicos de la empresa.

• Tratar a todos los hombres y mujeres de forma equitativa en el trabajo; respetar y defender los derechos humanos y la no discriminación.
• Velar por la salud, la seguridad y el bienestar de todos los trabajadores y trabajadoras.

• Promover la educación, la formación y el desarrollo profesional de las mujeres.

• Llevar a cabo prácticas de desarrollo empresarial, cadena de suministro y mercadotecnia a favor del empoderamiento de las mujeres.

• Promover la igualdad mediante iniciativas comunitarias y cabildeo.

Nuestra percepción tiene que cambiar, todos los que debemos entenderlo. Más allá de igualdad de género, debemos empoderar nuestras mentes. Empoderar nuestras ideas para entender que el valor de una mujer y un hombre es el mismo, y por tanto, las posibilidades de trabajar, quedarse en casa, o simplemente compartir las responsabilidades entre el trabajo y el hogar son las primeras bases del verdadero empoderamiento humano.

*CEO y fundador de Feher & Feher, tiene más de una década de experiencia en el desarrollo de negocios y consultoría empresarial.
ferenz@feher.com.mx