Construyendo sueños o construyendo marcas

ÓSCAR IBARRA
Director de Constructores de Marcas
www.complices.mx

Aunque podría parecer que estas dos afirmaciones son iguales, o que una es derivada de la otra, la realidad es que no siempre significan lo mismo.

El emprendedor, por bien planeado que tenga su proyecto, casi nunca puede desprenderse de la cuota emocional que lleva implícita y que en ciertos casos ocasiona que se quede en un sueño que no termina de hacerse realidad.

Hemos escuchado a muchos empresarios que mencionan que sus marcas ya están posicionadas o que ya están muy sólidas por los años que llevan en el mercado. La realidad es que nunca se tiene la fuerza suficiente como cuando tienes a los consumidores enamorados de tu marca y dispuestos a seguirla a ultranza.

Se dice que la diferencia entre una persona necia y una persistente son los resultados. En la construcción de marcas es el mismo caso. La diferencia entre un soñador y un constructor de marcas es el crecimiento del negocio.

Soñar no cuesta nada, pero convertir en realidad esos sueños puede costar sangre que no todo el mundo está dispuesto a dejar en el camino.

Te sugiero seguir tres pasos para hacer realidad tus sueños.

  1. 1. Convertir el sueño en una visión clara de dónde quieres estar y definir los objetivos estratégicos que operarán como los cables que conectan el presente con el futuro y te servirán como guía para transitar hacia él sin extraviarte en el camino.
  2. 2. Tener siempre presente que quien va a pagar el crecimiento de tu negocio son tus consumidores. Esto te llevará a considerarlos siempre como los inversionistas a los que tienes que mantener convencidas de elegir tu marca una y otra vez, para lo cual tendrás que conocerlos, entenderlos y buscar siempre la manera de tenerlos más satisfechos.
  3. 3. Tener la disposición de invertir en ello tanto el tiempo como el capital necesario. Esto implica que muy probablemente no vas a ver dinero en tu bolsa hasta un buen tiempo después, porque la inversión para la construcción de tu marca no puede ser resultado de lo que te sobre. Si no tienes una estructura financiera clara en la que esté el porcentaje de mercadotecnia claramente especificado, cada peso que dediques a ello te va a doler en los resultados hasta que termines por abandonar.

Como le decía a un amigo cuyo negocio empezaba a despuntar y que quería mantener en crecimiento, de aquí en adelante lo que mejor va a hacer tu empresa es pedirte dinero.

Para concluir, sí es perfectamente posible construir tu marca mientras construyes tu sueño y viceversa, solo tienes que estar seguro de vas a mantener la visión clara, a tus consumidores en un pedestal y la chequera abierta.

Pero la recompensa habrá valido la pena para ti y seguramente hasta para tus descendientes.