3 pasos para una efectiva profesionalización en el negocio familiar

RICARDO FAINSILBER
*Director y fundador de Fainsilber Asesores - www.fainsilberasesores.com

Profesionalizar o institucionalizar un negocio familiar es el proceso más comúnmente ofrecido por consultores o consultores organizacionales a negocios familiares. Es conocimiento general que más del 70% de los negocios familiares no logran sobrevivir el primer cambio de generación de la familia y sólo un 10% sobrevive un segundo cambio. Estas estadísticas son profundamente explotadas por consultores con la intención de vender proyectos de profesionalización, sin embargo, irónicamente, dichos proyectos también fallan frecuentemente.

En ocasiones estos procesos de profesionalización pueden ser muy confusos, tanto para las familias como para los consultores que no cuentan con los recursos o experiencia adecuada y tratan de institucionalizar todo el sistema.

Los negocios familiares son organizaciones particulares con una alta complejidad de relaciones entre las partes que conforman el sistema. Esencialmente hay tres niveles sobre los que se puede trabajar en una profesionalización en un negocio familiar. Confundirlos es el factor principal que genera un fracaso en los procesos de institucionalización.

Los niveles son: administrativo, que incluye procesos administrativos, flujo de información, etcétera; operativo, donde se revisan las operaciones del negocio incluyendo procesos, tecnología, eficiencia; y el ejecutivo, el cual incluye a la familia, los accionistas y los altos directivos. Este último nivel tradicionalmente se le ha puesto poca atención, entre otras, porque la mayoría de los consultores a negocios familiares tienen conocimiento y experiencia en cuestiones de negocios, pero escasa o nula preparación en cuanto cuestiones de dinámica de familia.

Mis recomendaciones para una familia que esté pensando contraer un compromiso de iniciar un proceso de profesionalización son:

1. Pensar bien qué nivel requiere profesionalizarse.

2. Investigar la experiencia del potencial consultor, verificar si sus capacidades son las indicadas para trabajar en el área requerida.

3. Buscar un equipo multidisciplinario que realmente pueda trabajar en todos los niveles y las diferentes dimensiones que un negocio familiar necesita.