4 sencillas tácticas para planear tus actividades diarias

Cada día en la vida de un emprendedor trae nuevos retos y desafíos que lo motivan a seguir adelante en su aventura empresarial, uno de esos retos es enfrentar eficazmente el exceso de actividades por realizar sin perder el control del avance en cada proyecto y de las decisiones rápidas que se toman diariamente en una empresa.

Es por ello que el momento más importante del día de un emprendedor son los minutos que toma para planear sus actividades. Ya sea que tomes media hora al final de la jornada para organizar el día siguiente o bien tomes ese tiempo a primera hora para definir tus actividades durante el día, aprovechar esos minutos te ayudarán a tener una vida más equilibrada y ser más productivo.

Hoy tenemos para ti algunos consejos para sacarle más provecho a ese momento clave:

Metas semanales

Al inicio de cada semana tomate un poco más de 20 minutos para pensar y escribir al menos 10 objetivos que desees alcanzar durante la semana, después escribe el tiempo que calculas que te tomará completar cada actividad y decide qué día llevarás a cabo cada meta.

Revisión diaria

El resto de los días de la semana tu momento de planeación debe enfocarse en revisar qué tanto avanzaste en los objetivos que tenías agendados para esa fecha y agregar los pendientes nuevos que van surgiendo en la vida del negocio para reorganizar el día conforme sea necesario.

Equilibrio

Cuando elabores la lista de metas para tu día o tu semana es importante que agregues algunas relacionadas con tu vida personal, esto hará que tu desarrollo fuera del entorno laboral sea más productivo al estar organizado de forma que al abandonar la oficina realmente tengas tiempo libre y puedas recargarte de energía para el día siguiente.

Prioriza

La clave para que el tiempo “alcance” para realizar todas las tareas que tienes planeadas es organizarlas correctamente. Asigna los días en que realizarás cada actividad de acuerdo con su urgencia, fecha de entrega, grado de dificultad o cualquier criterio que se ajuste a tu personalidad; un buen tip es empezar con las tareas que menos te gustan para que el resto del día sea más llevadero.