FuckUp Nights: el emprendimiento es cosa de fracasar

Corbatas, zapatillas formales, café, galletas y horas enteras de conferencias, son los elementos esperados en cualquier ambiente de negocios; sin embargo, FuckUp Nights, la iniciativa que considera el fracaso como un impulsor de negocios, busca cambiar estos paradigmas.

Un ambiente relajado, con personas capaces de reírse de sus errores, también es propicio para hablar de negocios, y acompañados de bebidas refrescantes con variadas botanas, los participantes aprenden de los fracasos de quienes han hecho negocios y, tras varios tropiezos, lograron fortalecerse.

Con presencia en poco más de 200 ciudades del mundo, esta iniciativa, nacida hace cinco años en una noche de fiesta entre cinco jóvenes mexicanos, toma el fracaso y sus implicaciones como un elemento fundamental para impulsar negocios.

Las reuniones nocturnas se realizan una vez al mes teniendo como escenario un ambiente casual en donde tanto los asistentes como los ponentes buscan generar una red en la que perciben al fracaso no como un error, sino como una manera de saltar un bache y convertirlo en un área de oportunidad.

Uno de los fundadores de FuckUp Nights, Luis López, refirió que con base en lo observado en estas reuniones, en México, es necesario que quienes buscan iniciar un negocio tengan objetivos claros y una mayor transparencia.

Es decir, revisar los proyectos desde todas sus aristas, desde el ángulo de la verdad, lo que deriva en mejoras importantes al conocer tanto retos a afrontar como áreas de oportunidad.

Abundó que las nuevas generaciones de emprendedores no tienen problema de integrarse, sin embargo, dijo, es necesario cambiar de mentalidad y considerar nuevas prácticas e ideas, como la generación de equipos de trabajo horizontales en donde las jerarquías existen, pero no desde una posición de dominio e intransigencia.

Añadió que una de las principales barreras para el desarrollo de negocios en el país es la falta de capital y la mayoría de los mexicanos ha tenido acercamientos al emprendimiento, por lo que las limitantes no se deben a una falta de cultura, sino que tienen que ver con una mayor disciplina fiscal y económica.

Con presencia en 80 países, los fundadores de esta iniciativa no imaginaron el éxito de la misma, y ahora tienen proyectos más consolidados, como el Instituto del Fracaso, que en la actualidad cuenta ya con cuatro investigadores especializados.

El objetivo es determinar aquellos factores que impiden el desarrollo empresarial, ello, aunado a la realización de estas reuniones que abarque otros ámbitos, como el deportivo.

“Nunca fue nuestra intención aleccionar, la forma más honesta de hacerlo era plantear las historias y uno de los puntos es que las pláticas tenían que acabar en fracaso, para que concluyeran con la forma en que se habían superado”.

Fuck Up Nights llegó por primera vez a San Miguel de Allende por iniciativa de Levain & Co., holding de negocios en materia hotelera y restaurantera y contó con la participación del CEO de Recreo San Miguel, Michael Coleman y el fundador de Levain, Alberto Laposse, entre otros.