6 errores comunes al empezar un negocio

Empezar un negocio propio es el sueño de muchos. Ser tu propio jefe, controlar tu horario y absolutamente todo lo que sucede suena muy tentador, ¿no? La verdad es que lo es pero, por desgracia, no todos los emprendedores tienen suerte, y tú debes conocer los errores más comunes para evitarlos a toda costa.

El fracaso no es el fin, en este artículo verás cómo superar el fracaso de tu negocio y volver a intentarlo. La clave está en dar el todo por el todo y, si fallas, debes levantarte, sacudirte el polvo y seguir adelante. Lee estos errores comunes al empezar un negocio y disminuye todos los riesgos posibles.

1. No planificarte bien

Dejar todo a la suerte es la peor decisión que puedes tomar en este viaje. Como jefe de tu negocio, necesitas planificar todos y cada uno de los detalles, desde los más insignificantes hasta los más importantes. Al menos al principio, intenta delegar lo menos posible, para que tengas completo control y conocimiento de todo lo que sucede.

No dejes que nada te tome por sorpresa, y pon en práctica estos pasos de Gananci para armar tu plan de negocios:

· Realiza una descripción de la empresa

· Analiza el mercado

· Explica tu producto o servicio


2. No darle importancia al marketing

Si crees que con solo tener un producto o servicio increíble ya vas a triunfar en el mercado, piénsalo de nuevo. ¿Cómo piensas venderlo? ¿Cómo lo conocerán los potenciales clientes? El marketing es toda una ciencia, y debe estar todo en orden para que las personas se acerquen a ti como moscas.

¿Por dónde empezar? Averigua sobre las estrategias de marketing y piensa cuál se adapta más a tu negocio y se te haría sencilla de aplicar. Si de plano piensas que no sirves para esto, deja de darle tantas vueltas y contrata a alguien que haga que en un mes tu local parezca una feria todos los días.

3. No empezar con suficiente capital

Este es un error muy común: tener algún dinerito ahorrado y querer invertirlo para sacarle provecho. Eso está bien, pero un negocio exitoso no se monta con “un dinerito”, pues requiere muchos gastos de apertura, como mercancía, personal, trámites legales, local, mueblería…

Es mejor guardarse las espaldas pidiendo un préstamo que quedarte en la quiebra antes siquiera de que tu negocio empiece a funcionar.

4. Ser demasiado ambicioso

La ambición es una característica de los buenos emprendedores. El error está en tener expectativas demasiado altas, como esperar vender toda la mercancía en la primera semana de apertura, o querer volverte millonario en 3 meses.

Un negocio, como todo gran proyecto, necesita trabajo, constancia y esfuerzo. No todo será color de rosa, habrá días que no se te acerque nadie, así como otras veces se van a llevar media tienda. Tú debes estar ahí, dando el 100% y no dejándote vencer por las adversidades.

5. Contratar a ese amigo del alma

Esta es una de las cosas más difíciles cuando se tiene un negocio, que quizás tienes un hermano, un primo, un tío o un amigo que están buscando trabajo pero que no saben nada acerca del negocio que estás montando. Créeme, no aportará nada bueno a tu empresa y solo les traerá problemas a ambos.

Escoge a alguien que tenga preparación en el área, y que posea todo lo que buscas en un empleado, como velocidad de respuesta, amabilidad, honestidad, profesionalidad, aptitud y siempre una buena actitud.

6. No contratar un seguro

Son muchas las eventualidades que pueden poner en riesgo un negocio: robos, incendios, inundaciones, impagos, estafas, entre otros. Estas son especialmente fatales para los pequeños comercios, quienes pueden no contar con un gran capital para reponer los daños y deberán cerrar, hasta por tiempo indefinido.

Para evitar que alguna de estas situaciones te afecte demasiado, contrata un seguro y evalúa cuál de sus planes te conviene más. Es posible que encuentres alguno que se adapte a tus necesidades y que tenga cuotas fijas que se te hagan cómodas de pagar.

Como ves, son muchos los errores de los que te puedes arrepentir a la hora de empezar un negocio, así que toma todas las previsiones necesarias para que comiences de una vez con todas las de ganar.