Factoraje financiero, solución para falta de liquidez

El financiamiento proporcionado por la banca comercial a Micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) disminuyó 1.7% durante el año pasado, de 21.6% a 19.9% del monto total, de acuerdo con información proporcionada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), lo que lleva a las empresas a buscar nuevas opciones.

Esta disminución se debe, entre otras cosas, al largo tiempo que toma obtener un financiamiento de la banca comercial o de apoyos gubernamentales, eso sin mencionar lo tardado que puede llegar a ser. Dicha situación hace que las Pymes elijan instituciones financieras no bancarias, que generalmente son más rápidas y otorgan el efectivo que requieren sin retrasar sus actividades.

Por medio de dichas entidades, estas empresas pueden recurrir al factoraje, una actividad financiera que consiste en que una empresa venda a otra (dedicada al factoraje) sus cuentas por cobrar (facturas) para percibir liquidez casi de inmediato.

De acuerdo con información de la Asociación Mexicana de Factoraje Financiero y Actividades Similares, el valor total aproximado de las operaciones de factoraje registrado en 2016 fue de 472,535 millones de pesos, mientras que el crédito otorgado por la banca comercial a MiPymes durante 2017 fue de 19.9% de la cartera total del financiamiento empresarial.

La principal ventaja competitiva que el factoraje ofrece a las Pymes es el acceso inmediato a liquidez y de esta manera continuar con las operaciones de su empresa.

En los últimos años han proliferado las instituciones financieras no bancarias como Fortrade, que ofrece servicios más accesibles, rápidos y efectivos para las Pymes. En el caso de esta institución, resuelve las solicitudes en menos de 72 horas y ofrece financiar 80% del valor de la operación, orden de compra o factura y la tasa de financiamiento se establece con base en la evaluación de riesgo e historial del socio estratégico.