Entidades financieras, músculo de las empresas

RAÚL OLMEDO GUTIÉRREZ

Siempre que pensamos en el sector financiero de nuestro país, pensamos en los bancos. Sin embargo, existen muchas otras entidades dignas de reconocer, por ejemplo, las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), que cuentan con 350 mil millones de pesos en activos, una cantidad muy sustancial.

Podríamos enunciar a otras instituciones dedicadas a lo mismo, pero mejor aún, en Mundo Ejecutivo nos dimos a la tarea de elaborar un ranking con las más respresentativas, pues bien vale la pena conocerlas como una parte esencial del sistema financiero mexicano.

La diferencia fundamental con la banca es que estas sociedades se encuentran más desagregadas como medio.

Hay dos asociaciones que agrupan a estas empresas, por un lado la Asociación Mexicana de Entidades Financieras Especializadas (AMFE), la cual integra principalmente a Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofoles) reguladas, y la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (ASOFOM) que reúne a las Sofomes no reguladas.

Por tanto tendremos que empezar por definir qué son las Sofoles y las Sofomes, que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) define como “sociedades anónimas que cuentan con un registro vigente ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), y cuyo objeto social principal es la realización habitual y profesional de una o más de las actividades de otorgamiento de crédito, arrendamiento financiero o factoraje financiero”; para fines prácticos, su razón de ser son los préstamos.

Las Sofomes pueden ser reguladas o no reguladas: las primeras están incorporadas a las sociedades financieras que tienen vínculos patrimoniales con sociedades financieras populares, sociedades financieras comunitarias o sociedades cooperativas de ahorro y préstamo, aunado a aquellas que mantienen vínculos patrimoniales con instituciones de crédito.
Las no reguladas, de igual forma, están sujetas a la vigilancia de la CNBV y deben proporcionar información a la SHCP, Banco de México, Condusef y, por supuesto, la CNBV.

Hay que recordar que este sector es uno de los más grandes del país como intermediarios financieros. En la toma de protesta de Consejo Directivo Nacional ASOFOM, en diciembre pasado, Chemaya Mizrahi Fernández expuso: “Tenemos más sujetos dentro del sistema financiero, había más de tres mil registradas dentro de la Condusef, y hoy sumamos mil 583 que obtuvieron un registro favorable de la CNBV para estar en el registro”.

Esto se debió a la depuración que vivió el sector en 2015 ante la mayor regulación de la autoridad mexicana, así que el reto en 2016 es “la prevención de lavado de dinero y, en ese sentido, hago un reconocimiento a la labor de las que obtuvieron el certificado de registro ante la Condusef”, argumentó Chemaya y agregó que, hoy día, estas empresas han logrado una oferta de valor más amplia para sus socios, deben de seguir por el mismo camino, lograr una inclusión financiera y ser una pyme más fortalecida; “somos una asociación de puertas abiertas, siempre estamos dispuestos a escucharlos”.

Retos con la reforma

La AMFE tiene otros retos, de acuerdo con Enrique Bojórquez Valenzuela, quien en su toma de posesión como presidente del organismo, expuso: “Hoy podemos pensar en un sector de entidades financieras especializadas más fuerte y que podrá atender lo establecido en la reforma financiera para hacer del crédito especializado una herramienta detonadora del crecimiento económico de México”.

Bojórquez Valenzuela trabajará por el reconocimiento público de una AMFE seria y organizada, “que a nivel nacional e internacional seamos un referente para la banca de desarrollo y fondeadores. Ello será posible si predicamos con el ejemplo, con finanzas sanas y mejores prácticas financieras, para convertir a la AMFE en una Asociación autorreguladora, como lo plantean las reformas a la legislación y que quedaron plasmadas en la reforma financiera”.

Los principales retos para esta nueva etapa, en palabras de José Achar, director general de SERFIMEX Capital, serán lograr mayor fondeo con mejores tasas por parte de la banca de desarrollo, así como mejorar las líneas de crédito por parte de la banca comercial hacia las Sofomes.

El éxito del sector se basará en el cuidado que cada institución ponga en el manejo de su cartera vencida y en la búsqueda adecuada de fondeo.”