Risaterapia, 18 años de cuidar la "contentura" de la gente

Este 2017, la asociación civil Risaterapia cumplió 18 años de brindar felicidad a niños con difíciles condiciones de salud, personas en condiciones vulnerables o trabajadores. Seguro en algún momento los has visto, los voluntarios de la organización son cómicos doctores con una nariz roja y batas cuyos secretos generan sonrisas.

Durante un viaje a Estados Unidos para completar su formación profesional como payaso, en el Clown College del circo Ringling Bros, Andrés Aguilar conoció a una niña, quien lo inspiró a llevar el concepto de la alegría en los centros de salud a México. En 1999 las risas llegaron a brindar esperanza y bienestar emocional ante duras pruebas en la vida.

“Han sido 18 años de generar una metodología sólida, de obtener certificaciones, prestigio y credibilidad. Somos cómicos, pero nos tomamos nuestra labor muy seriamente. No me jacto de ser el fundador, al contrario, me siento responsable de los retos a futuro”, comenta en entrevista con Mundo Ejecutivo.

Risaterapia no sólo busca un momento de distracción o de sonrisas, uno de sus pilares es crear conciencia de que el bienestar es físico, pero también emocional. Ellos son quienes cuidan la “contentura” de la gente.

Cualquiera tiene la opción de convertirse en un médico de la risa, así se les conoce de manera popular a los voluntarios. “Tú que estás escuchando estás palabras, únicamente debes preguntarte qué estás haciendo con tu contentura. Desde ese momento ya eres un aliado. Si soñamos con paz mundial, es necesario velar por la interior”, argumenta Aguilar.

Aprender es cuestión de desaprender

En efecto, todos son capaces de transformarse en voluntario; sin embargo, el fundador señala que es necesario “desaprender” y frenar la inercia de las dinámicas sociales. Parte importante es “abrirse” al juego y a sus alternativas, una dinámica aprobada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“La creatividad, la espontaneidad y la imaginación se alimentan de una metodología llamada Improvisación Teatral, que nos regresa a esos años de infancia. También nos apoyamos del clown, del saber reírse de uno mismo, eso a final de cuentas es un catalizador”.

Así, los médicos de la risa son payasos, en palabras simples. Estas personas ayudan a limpiar el alma e invitan a olvidar los problemas. No es un plan improvisado, Risaterapia es un conjunto de técnicas educativas.

“Yo sólo quiero que no seamos los únicos, muchas otras organizaciones podrían tomarnos como testimonio. No es necesario vestir una bata y una nariz roja, basta con detectar dónde se está filtrando el mal humor en la vida. Una institución no va a cambiar la historia, pero puede generar una dinámica contagiosa”.

En la actualidad, Risaterapia opera en 31 ciudades de la República, aunque el sureste es donde menos actividad se presenta debido a la falta de organización y desconocimiento del tema. Aguilar confía en que próximamente se les invite a lugares vulnerables de esta región.

Risaterapia empresarial

Apenas en 2016, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer que México es el país con mayor estrés laboral a nivel mundial. La serie de trastornos físicos provocados por esta enfermedad disminuye la calidad de vida de las personas y su productividad en el trabajo.

A fin de terminar con el mal estado de ánimo del estrés, mismo que es contagioso, los médicos de la risa tuvieron la idea de llevar el proyecto a organizaciones empresariales. Grandes compañías y emprendedores tienen la oportunidad cuidar la “contentura” de sus empleados.

“Nadie debe creer que la productividad se basa en estar serio todo el tiempo y no convivir con los compañeros. La gente se queja mucho de que nadie sonríe y es porque lleva una cara de pocos amigos. La mejor acción de un líder es poner contento a su grupo, a cada persona”.

Más de 7,850 personas han sido beneficiadas con este proyecto empresarial en más de 83 servicios contratados. Basta con entrar a la página de internet o a las redes sociales de Risaterapia para poder contactar a los cómicos médicos. Ellos personalmente analizarán dónde se encuentra la fuga de alegría y se encargarán de “Servir con alegría y alegrar en el servicio”.