¿Ya conoces todo sobre la ley de donación de órganos?

A principios de abril, el Senado de la República realizó modificaciones importantes en la Ley General de Salud. Estos cambios contemplan que todo mexicano mayor a 18 años, por derecho, se convierte en potencial donante de sus órganos una vez que haya fallecido.

Esta reforma a la ley fue concesionada a la Cámara de Diputados y de ser aprobada, cualquier mexicano será un potencial donador a menos de que en vida se niegue a donar sus órganos o tejidos.

Dichos cambios a la ley han provocado opiniones encontradas entre la mayoría de la ciudadanía. Según las estadísticas, al día de hoy, hay aproximadamente un total de 21,809 personas que están esperando un trasplante. De hecho, por este motivo México no se encuentra entre los 20 países que conforman el ranking de países por pacientes trasplantados.

La casa encuestadora De las Heras Demotecnia realizó el siguiente estudio, para conocer la percepción de los mexicanos sobre la donación de órganos, en donde más de la mitad piensan que la medicina en nuestro país, con respecto a trasplantes de órganos va por buen camino, sin embargo, aún falta mucho que hacer en esta materia.

Este estudio arrojó que el 44 % de los mexicanos está dispuesto a recibir órganos de personas fallecidas, sin embargo, existe un 20% de la población que no está dispuesta a recibir un trasplante.

Ocho de cada diez encuestados estaría dispuesto a recibir un órgano o tejido si fuera necesario en algún momento de su vida, y solamente el 12% mencionó que no. Bajo esta misma lógica, pero cambiando los papeles, el 76% afirmó que al momento de fallecer donaría sus órganos con fines médicos, y sólo el 17% lo negó rotundamente dicha acción.

El estudio también reveló que 45% de la población piensa que hay mucha gente dispuesta a donar sus órganos, frente al 37% que cree que las personas no están dispuesta a donar ni órganos ni tejidos al fallecer.

Sobre los cambios propuestos por la Cámara de Senadores, la mayoría de los mexicanos están de acuerdo con estas modificaciones, ya que el 61% opina que esto salvará más vidas ya que se incrementará el número de donantes, sin embargo, el 39% piensa que estos cambios violan el derecho de decisión de los ciudadanos y los obliga a donar sus órganos.