Cementeras reafirman compromiso con desarrollo del país

Para la economía de un país existen diversas industrias que son indispensables para el crecimiento económico, destacando sectores como el de la construcción, las telecomunicaciones, el transporte, la banca comercial, la energética y la automotriz. Ejemplo de ello, las empresas que conforman a la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), encabezada por Guillermo Álvarez Cuevas, aportan más de 20 mil millones de pesos al Producto Interno Bruto (PIB) del país, siendo promotoras activas de su desarrollo.

Hoy en día la cámara está conformada por seis empresas cementeras: Cemex, Cementos y Concretos Nacionales (CYCNA), Cementos Moctezuma, Grupo Cementos de Chihuahua (GCC Cemento), Holcim y Cementos Fortaleza. En el caso de Cruz Azul, si bien forma parte del sector, su condición de cooperativa le impide formar parte de la cámara. Así mismo, destaca que en territorio mexicano existen 32 plantas cementeras que consolidan una capacidad instalada para producir más de 39.6 millones de toneladas anuales de cemento gris (Portland).

“En la industria del cemento, México se encuentra dentro de los 15 productores más importantes en el mundo, con tecnología de punta. Las plantas mexicanas se han catalogado por tener dentro de su incorporación nuevas medidas de seguridad, procesos y operaciones, tecnológicamente amigables y protectoras del medio ambiente al respetar las normas y estándares internacionales”, afirmó Osmin Rendón, presidente Ejecutivo de la Canacem, agregando que las condiciones de higiene y seguridad en las plantas de producción, así como la incorporación de medidas que contribuyan al mantenimiento y mejoramiento del medio ambiente en la industria cementera, forman parte de su cultura y prioridad.

Cabe mencionar que el reto más importante de la Canacem encabezada por Guillermo Álvarez Cuevas, si bien es promover el uso del concreto y el cemento, es también fundamental conservar y elevar el compromiso y confianza adquiridos con la sociedad y el país a través de la fabricación de productos de alta calidad que garanticen el patrimonio de las familias y empresas mexicanas, aportando al desarrollo nacional y contribuyendo al cuidado y conservación del medio ambiente, palabras que el mismo Álvarez Cuevas considera como claves para responder a la confianza que el país y los mexicanos depositan en la industria del cemento.