Seguros de afinidad, canal para llegar a más población

En los últimos años, una de las prioridades del sector asegurador en México ha sido incrementar el número de usuarios de estas soluciones financieras, principalmente entre los segmentos socioeconómicos más vulnerables del país.

Los denominados seguros de afinidad, que están ligados a otros productos financieros y no financieros considerados de primera necesidad, como pueden ser créditos personales o hipotecarios, tarjetas de crédito o débito, venta de celulares, empeños, compra de bienes duraderos, líneas telefónicas, servicios de cable, viajes, eventos sociales, entre otros, se han convertido en el canal idóneo para establecer un primer acercamiento con el grueso de la pirámide poblacional.

De acuerdo con una encuesta realizada por Seguros SURA México, alrededor del 60% de las personas que declararon haber adquirido un seguro a través de un canal de afinidad, es decir, retailer, agencia automotriz o banco, pertenecen al nivel socioeconómico D+. Este porcentaje se incrementa al 75% si se incluyen a personas del segmento C-.

“El negocio masivo y de microseguros representa una oportunidad para potenciar y complementar la oferta de valor de diversos socios de distribución de la industria aseguradora, como prestadores de servicios, retailers, microfinancieras entre otros. Pero además, es uno de los canales que nos permite reducir la brecha de protección y aseguramiento en los segmentos poblacionales que actualmente no tienen un seguro y que no tienen acceso a los canales tradicionales de venta”, comentó Francisco Oliveros, CEO de Seguros SURA México.

Según La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2016, el uso de microseguros (tipo de seguros vendidos principalmente por canales de afinidad) ha mostrado un crecimiento del 68% entre 2007 y 2014.

Al cierre de 2014, se registraron 9.2 millones de personas aseguradas con microseguros, de las cuales el 64% corresponden a productos de vida, 19% enfermedades y accidentes y 17% daños. Sin embargo, el sector aún enfrenta el reto de cambiar la percepción del mercado de que el seguro es un gasto y no una inversión.

Actualmente, los seguros distribuidos a través del canal de afinidad ofrecen coberturas de vida, desempleo, accidentes personales, robo de objetos personales (como celular, tabletas y bolsa), hogar, auto, fraude de tarjetas, entre otros.