El camino de la regulación en el sector financiero

ENRIQUE PRESBURGER

Recientemente se aprobaron nuevas reglas en el sector financiero que obligan a las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) a cumplir con nuevas regulaciones; esta vez relacionadas a la elaboración de una matriz de riesgos detallada, con decenas de criterios, que se suman al proceso de análisis de crédito de las instituciones financieras no bancarias antes de autorizar a un cliente. Esta obligación, se añade a muchas otras que se han establecido por las autoridades en años recientes, como la necesidad de realizar un dictamen técnico ante la CNBV, tener sistemas informáticos avanzados, reportar a buró de crédito, y contar con criterios contables específicos para el manejo de reservas. Todo ello, significan para las Sofomes más gastos… muchos más gastos de hecho.

Este escenario de mayor inversión en regulación, resulta sin embargo poco redituable en un entorno nacional donde para las Sofomes es cada vez más difícil buscar fondeo; y donde las tasas de interés de referencia están a un nivel de 7% anual, casi un 100% más de lo que estaban en 2015, encareciéndose el costo de las líneas de crédito para los acreedores notablemente. De igual manera, el alza de las tasas ha elevado el costo los créditos en general, disminuyendo la rentabilidad de las financieras no bancarias. Esto ha creado escasez de liquidez y elevación de los índices de morosidad.

Esto quiere decir que, lo que se pide a las Sofomes actualmente, es invertir y gastar mucho más en su infraestructura, sistemas, reportes y supervisiones,para tener una estructura más sólida, al tiempo en que se enfrentan a un entorno macrofinanciero adverso de encarecimiento de tasas y poco acceso al fondeo. Muchos colegas, me han preguntado por eso: ¿Por qué no evadir simplemente las regulaciones, y transformarse en SA o SAPI de CV, dando la vuelta a las normas y autoridades financieras?

Si bien resulta tentador desafiar un sistema que no funciona, debemos los directores de Sofomes ser firmes y persistir en la figura, diciendo No a la evasión de la ley.

La justificación no está solamente en la moral institucional y personal de los empresarios, sino en una visión de largo plazo, que sostiene que al persistir dentro del sistema financiero formal, será posible acceder a fondeo institucional ambicioso eventualmente, y por lo tanto a mecanismos escalables en materia bursátil e internacional. Permanecer dentro del sistema financiero es la única manera.

Es claro que para lograr esta meta, deben subirse al barco de las Sofomes los bancos dando créditos, las Afores creando programas de co-inversión de largo plazo, la Banca de Desarrollo ofreciendo programas modernos y ágiles para Instituciones Financieras No Bancarias, los Gobiernos siendo serios con sus pagos y transparentando las finanzas públicas, las autoridades dando certeza jurídica a los acreedores para poder asumir riesgos y crecer…En fin, por supuesto que existe una cadena que debe funcionar de manera vinculada para que el país salga adelante. Nuestra responsabilidad desde el sector financiero, es poner el ejemplo y ser ese primer eslabón.