China, un problema grave para la OPEP

Las principales refinerías de China están parando su actividad en plena temporada alta por el exceso de reservas que acumulan. Se verá afectada un 10% de la capacidad durante el tercer trimestre, lo que impactará a la demanda mundial. China es el mayor importador de petróleo del mundo desde 2014, con una demanda diaria de 6.5 millones de barriles diarios. El reequilibrio del mercado se aleja si el gigante asiático deja de comprar.

La cruzada de la OPEP para reactivar el precio del petróleo con el objetivo de reducir el exceso de oferta que inunda el mercado se encuentra un nuevo problema. Contrastada la limitada influencia que están teniendo sobre la producción mundial, la recuperación de la demanda es clave para la recuperación del equilibrio. China tiene un papel protagonista en el mercado por el lado del consumo como principal importador mundial con 6.5 millones de barriles adquiridos al día.

Ante la caída global de la demanda, China ha mantenido fuerte su actividad en los últimos dos años aprovechando la bajada de los precios para ampliar sus reservas y su capacidad de almacenamiento. Sin embargo, las principales refinerías estatales del país han parado buena parte de sus operaciones, en un momento inusual, cuando el consumo interno de energía se dispara por el aumento de las temperaturas y los desplazamientos por las vacaciones.

De acuerdo con la agencia Reuters, casi 10% de la capacidad de las refinerías parará durante el tercer trimestre. Los productores de África Occidental y Europa ya están sintiendo la reducción de pedidos que se ha visto reflejado en los precios esta semana, con mínimos de siete meses.

Las principales refinerías de petróleo de PetroChina han rebajado su producción a su nivel más bajo en Jinzhou. En Fushun, la planta estará cerrada durante 45 días. Y las actividades de Sinopec se van recortar en 230.000 barriles por día, lo que equivale a aproximadamente al 5% respecto al promedio del año pasado.