Lecheros piden igualdad de condiciones en TLCAN

En la renegociación del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) deben establecerse “igualdad de condiciones” para que los productos agrícolas de los tres países se comercialicen con las mismas normas, dijo el presidente de la Femeleche, Vicente Gómez Cobo.

Después concluir la cuarta ronda de negociaciones en Arlington, Estados Unidos, donde representantes de los tres países acordaron extender el proceso hasta el primer trimestre de 2018, señaló que el gobierno mexicano busca competir bajo las mismas normas de calidad, sistemas de comercialización y fijación de precios.

El presidente de la Federación Mexicana de Lechería (Femeleche) argumentó que el intercambio comercial debe continuar a través del mercado, con la oferta y la demanda, “y no con la intervención del gobierno”.

Dijo que si bien los negociadores norteamericanos no pidieron nada nuevo a México en la cuarta ronda, propusieron a Canadá desmantelar su sistema de gestión de suministros para parte de sus productos alimenticios -pollo, leche, huevos y pavo- en los próximos 10 años.

El titular de Femeleche dijo que México planteó lo mismo a Estados Unidos porque cuenta con el Sistema de Ordenes Federales para fijar el precio mensual de la leche cruda con base en su uso. “El lácteo utilizado para pasteurizar tiene un mayor costo en comparación con aquel para hacer yogur, queso o leche en polvo”, ejemplificó.

Gómez Cobo apuntó que esa medida permite comercializar el producto por debajo de precio pagado al ganadero estadounidense y, por tanto, “todos cobran igual”, y puntualizó que el país vecino exporta lo más barato -queso y leche en polvo descremada- encontrado en las Clases III y IV.

“Eso es dumping y es un sistema que afecta a los productores del mundo. Lo mismo ocurre con México porque es el principal destino de exportaciones norteamericanas”, reiteró en entrevista con Notimex.

Tan sólo el año pasado, explicó, se exportaron a México por lo menos mil 200 millones de dólares, casi el doble de lo destinado a Canadá, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Aseveró que esa cantidad representa 150 mil empleos no generados en nuestro país y obtienen además una derrama económica por tres mil 600 millones de dólares -poco más de 60 mil millones de pesos- que no llegan a México porque la cadena de producción es muy larga.

“Esa derrama económica la hemos estado perdiendo en México y “de una manera artificial”, remarcó el presidente de la Femeleche, al señalar que la leche mexicana vale 14 por ciento menos al ganadero, en comparación con lo cobrado por los productores norteamericanos.

En este tenor, refirió que los productos estadounidenses cuentan con un seguro, subsidiado por el gobierno, cuya cobertura los protege de una caída en su rentabilidad, les garantiza un ingreso estable y el riesgo de pérdidas es mínimo.

De manera que tienen incentivos para producir más, aun cuando exista una sobreproducción, la cual satura el mercado internacional y, en consecuencia, reduce los precios en el exterior.

“Esto afecta la producción mexicana y nos impide crecer a la misma velocidad de la demanda de leche”, argumentó Gómez Cobo, quien participa en el llamado “Cuarto de Junto” en la modernización del TLCAN.

Consideró que Estados Unidos tiene posturas “complicadas, onerosas y difíciles de cumplir” en el proceso de renegociación, como la posibilidad de restringir las importaciones de productos agrícolas en función de la estacionalidad o establecer una cláusula de caducidad de cinco años.

“Son peticiones que, en muchos casos, son intransitables”, remarcó Gómez Cobo, al exponer que la Secretaría de Economía ha tenido una posición muy profesional ante esas propuestas y el resultado va a influir, quizá, en los próximos 20 años cuando menos.

Añadió que la cuarta ronda de modernización ha sido un momento importante para reflexionar respecto a que México no debe depender de otros países.