Federación promoverá maíz y trigo del noreste de México

En más de 15,000 hectáreas de Sonora, Sinaloa y Baja California se impulsará la producción sostenible de maíz, trigo y cultivos asociados que permitan abrir nuevos mercados y, al mismo tiempo, eleven los ingresos de los productores.

La medida forma parte del convenio de colaboración firmado entre Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (Fira) y el Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y Trigo (Cimmyt).

“El propósito es dar una mayor dimensión y poder tener una penetración sustancial, sobre todo en el noroeste del país, la región granelera más importante del país”, apuntó el director general de Fira, Rafael Gamboa González.

En rueda de prensa, detalló que el organismo a su cargo complementará los recursos técnicos y de capacitación a los agricultores de las tres entidades para arrancar hasta octubre próximo, cuando inicie el ciclo otoño-invierno de 2018-2019.

En dicha superficie, subrayó, se podría incrementar 15% la producción de granos durante los próximos cinco años, y el uso de nueva tecnología dejará un ahorro de hasta 30% en costos.

Lo anterior porque se hará una reconversión de la tecnología tradicional, que es intensiva en la utilización de combustibles, fertilizantes agroquímicos y agua, por otra amigable con el medio ambiente y con impacto positivo en la rentabilidad de los productores de maíz y trigo, apuntó.

El representante regional para América Latina del Cimmyt, Bram Govaerts, dijo que si bien el fin es aumentar los rendimientos y reducir los costos de producción, el otro tema relevante es dar valor agregado a los granos de la zona noroeste y después desarrollar las capacidades comerciales de los pequeños y medianos agricultores.

Expuso que las empresas del sector agroalimentario, como Kellog’s y Bimbo, han expresado su interés por adquirir los granos que, después de transformarlos, lleguen a la mesa de los consumidores.

Hoy en día, añadió Gamboa González, el financiamiento total de dicha región supera los 30 mil millones de dólares que son empleados para el manejo de las redes de trigo y maíz.