¿Por qué se siguen haciendo vehículos de arcilla?

Los diseñadores de autos tienen a su disposición todo el software y herramientas de realidad virtual, pero cuando quieren asegurarse de que las curvas de los vehículos son las adecuadas recurren a la vieja escuela y a uno de los materiales más antiguos del mundo: la arcilla.

Todo vehículo diseñado por una firma grande, como Mercedes Benz, ha tenido una versión en arcilla antes de salir a la calle. Los fabricantes contratan escultores para que hagan modelos a escala e incluso vehículos de tamaño normal en arcilla. Esculpen tan detalladamente que los grupos de estudio que evalúan el producto a veces no se dan cuenta del material.

Las empresas automotrices probaron otros materiales, incluido el yeso, e intentaron diseñar autos en computadoras; sin embargo, sin el proceso de perfeccionamiento a mano con arcilla, tienden a lucir artificiales y rancios.

La arcilla es usada en el diseño de autos desde al menos la década de 1930. Actualmente, el diseño es más vital que nunca para las firmas automotrices, l nivel es muy parejo en lo que hace a resistencia a los choques, consumo de combustible, comodidad y precio. Lo que marca la diferencia es el diseño.

Así se hacen

La producción de un nuevo modelo comienza con los bosquejos de los diseñadores. Cuando surgen algunas ideas básicas, los escultores hacen modelos de arcilla cuyo tamaño es un tercio del que tendrá el vehículo. Se elige un diseño específico y se prepara entonces un modelo de tamaño real.

En Buick, los escultores preparan un esqueleto de espuma de goma, madera contrachapada y aluminio, que cubren con una capa de arcilla de cinco a siete centímetros de espesor. La arcilla es calentada en hornos especiales durante 24 horas antes de ser usada.

Cuando se enfría, está lista para ser esculpida. Las empresas usan moledoras para suavizar las curvas, en un proceso que toma unos dos días. Luego los escultores se abocan a los detalles, dando forma a arcos sutiles en las ruedas y a los elegantes contornos de las luces delanteras.

Hacia el final del proceso se le cubre con una capa que parece de pintura y se le saca para ver cómo admite la luz natural.