¿La IA es un peligro para el mercado laboral?

Emiliano Aguirre

El conocimiento es el medio a través del cual podemos innovar y crear tecnología. La tecnología, desde la invención de la imprenta nos ha servido para difundir información; cuando esta información cae en las manos correctas se le puede dar forma y sentido para convertirlo en un instrumento de educación e investigación que genere más conocimiento.

Sin embargo, el conocimiento y la tecnología no siempre han causado beneficios. A veces, por muy buena que resulte una innovación, puede llegar en perjuicio de terceros. Así lo demostró la Dra. Patricia Lemus en su plática “Peligros que enfrenta la generación de empleo por la inteligencia artificial” durante el Foro IDC Rumbo al Nuevo Sexenio.

La doctora habló sobre algunos de los peligros que podría conllevar la implementación extensa de tecnología como robótica o Inteligencia Artificial (IA): Las IA más avanzadas han logrado desarrollar su propio lenguaje ajeno al humano; los drones son utilizados para fines militares y terroristas, y las tendencias muestran que las máquinas delegarán todo trabajo que implique habilidades interpersonales a los humanos.

Otro de los peligros expuesto por la especialista fue la posibilidad de que la IA llegue a superar la capacidad intelectual de los humanos, poniendo en riesgo así a los trabajadores con cualificación media, como oficinistas.

Ante este riesgo, que correrán 137 millones de trabajadores en 2020, la creación de nuevos empleos acorde con las nuevas tecnologías, como ciberseguridad, IA, Big Data, entre otros, parece ser la respuesta, sin embargo “la decisión de usar o no tecnología depende de factores económicos y temporales. Al final del día es más barato optimizar un software que entrenar a una persona”, señala la Dra. Patricia.

Según una encuesta de McKinsey & Company, 9 millones de trabajos en México están en peligro, y 52% de las tareas profesionales corrientes serán realizadas por robots para 2025, según un estudio del Foro Económico Mundial, si no se implementa educación en las escuelas y capacitación en la empresas.

Aunque es conveniente que en México nos empecemos a preocupar sobre estos temas, los países mayormente industrializados son los que más deben de tomar acción. La OCDE destaca que el 14% de los países de su organización son altamente automatizables.

Al final del día, las innovaciones y la tecnología surgida de estas no buscan reducir el empleo, sino cambiar su composición. Y para que no representen un riesgo para éstos, deben crearse con la misma velocidad que desaparecen.