Semana del Clima y Asamblea General de la ONU
Por Francisco Suárez Hernández | Director General de AdeS para América Latina y expresidente del Consejo del World Environment Center

La semana pasada fue histórica y relevante para la humanidad y el planeta en muchos sentidos, no sólo fueron los días que se celebró la semana del clima y el septuagésimo sexto periodo de sesiones de la Asamblea General Anual de la ONU, en Nueva York, donde convoca a los 193 países miembros; fue también donde Joe Biden presentó en su primer año de gestión como presidente de Estados Unidos mensajes esperanzadores.

En sus palabras, la promesa fue invertir a favor del clima 11 mil millones de dólares por año; también habló respecto a la distribución de vacunas, los nuevos esfuerzos contra el cambio climático, y la voluntad de evitar una nueva guerra fría.

Asimismo, fue increíble ver como Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, manifestó de manera enérgica:

“Debemos realmente ser solidarios, es la hora de la verdad. Es hora de cumplir las promesas, de restablecer la confianza y de infundir esperanza. La humanidad ha demostrado que somos capaces de conseguir grandes logros cuando trabajamos codo a codo. Esa es la razón de ser de nuestras Naciones Unidas“.

Compromisos pendientes

Sobre la base de los compromisos actuales de los Estados miembros, el mundo se encuentra en un camino catastrófico hacia los 2.7 grados de calentamiento, en lugar de los 1.5 que fueron acordados que debería ser el límite.

Los reportes presentados sobre la incapacidad de los gobiernos para limitar las emisiones a la atmósfera y asegurar que la temperatura del planeta no aumente más allá de dos grados en 2050 comprueban intentos fallidos de organizarnos entre las naciones.

Ante años que llevamos con fenómenos meteorológicos extremos incrementándose y que nos afecta a todos los países, y pagando facturas mucho más altas, no logramos emprender un camino unido consistente para evitar el incremento de la temperatura global.

Durante la semana, también vimos mensajes de líderes latinos como Alberto Fernández, presidente de Argentina, quien dijo:

“Con la desigualdad global, el cambio climático y el COVID-19, el mundo enfrenta una triple pandemia. Abordar las consecuencias de la pandemia debe ir de la mano con el cuidado del planeta, agregó, y enfatizó el compromiso total de su país con el Acuerdo de París sobre cambio climático y su determinación de lograr la neutralidad de carbono para 2050”.

Sebastián Piñera, presidente de Chile, declaró en su intervención “somos la última generación que puede evitar que la actual crisis climática se transforme en un verdadero apocalipsis ambiental”

El cambio también es responsabilidad de los jóvenes

De parte de la juventud esta semana en curso la activista ecologista sueca Greta Thunberg denunció los “30 años de bla bla” sobre el clima por parte de los líderes mundiales, acusándolos de haber “ahogado” las esperanzas de los jóvenes con sus “huecas promesas”. Enfatizó bajo los aplausos de 400 jóvenes de todo el mundo reunidos en Milán por iniciativa de la ONU, un mes antes de la conferencia climática COP26.

Es una realidad que en 5 escasas semanas, antes de que se espere que más de 100 jefes de gobierno se reúnan para la COP 26, se ha reconocido ampliamente que las conversaciones y sobre todo compromisos están muy por detrás de donde deberían estar, y que  muchos países clave aún no han elaborado nuevos planes para reducir sus emisiones.

Hay mucho trabajo por hacer

En lo personal sigo observando mensajes inconsistentes, aún cuando los líderes climáticos de todo el mundo expresan una mezcla de alivio y entusiasmo por el plan de inversión de Biden, persisten las incertidumbres sobre cómo lo hará nuestro país vecino.

Y no quisiera cerrar esta columna sin mencionar una de los mejores mensajes de la semana pasada, por parte de Carlos Alvarado Quesada, presidente de Costa Rica:

“Cómo le vamos a explicar a la próxima generación que al mismo tiempo que ocurría una pandemia donde no llegaban las vacunas a todas las personas, y frente a una crisis climática sin precedentes, el mundo invertía más en armamento. ¿Cómo es este absurdo posible?”

Es justo con este mensaje que quisiera invitarlos en enfocarnos en lo importante, que es invertir en nuestra salud y la del planeta, que siempre deberá ser nuestra prioridad. En resumen, sin salud no podemos ser sostenibles como humanidad, ni planeta

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