México necesita funcionarios honestos: Concamin

0

El objetivo primario de Manuel Barlett, director de la CFE es monopolizar el sector eléctrico: Concamin

La Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin) presidida por Francisco Cervantes Díaz, señaló que México necesita de funcionarios honestos, luego de las reciente declaraciones de Manuel Bartlett Díaz, director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El organismo industrial, refirió en un comunicado de prensa, que el director de la CFE dio a entender que el objetivo principal de modificar el marco regulatorio del sector eléctrico nacional, es monopolizar y echar hacia atrás los avances en materia energética.

Pago por la transmisión eléctrica

Además, la Concamin aseveró que Barlett Díaz miente en sus declaraciones al afirmar que las empresas privadas con plantas renovables no pagan por la transmisión eléctrica.

” Las energías renovables no están subsidiadas en México. El Sr. Bartlett debería saber que las energías que producen todo el día (de base) cobran el concepto de energía (MWh) y el de potencia (MW), siendo este último pago el que reconoce su capacidad de producir todo el día, y las energías renovables (intermitentes) sólo cobran el concepto de energía (MWh). Por tanto, las energías de base tienen reconocida su firmeza a través del cobro de la potencia“.

CFE encabeza plantas intermitentes

Otro de los argumentos que la Concamin refutó fue la afirmación de que la CFE sólo tienen plantas de base, siendo que de los aproximadamente 80 mil MW de capacidad que tiene el Sistema Eléctrico de México, alrededor de 50 mil corresponden a plantas que producen todo el día (de base) y unos 30 mil MW corresponden a plantas que no producen todo el día (intermitentes).

“Del total de las plantas intermitentes más de la mitad son las centrales hidroeléctricas de la CFE, que sólo producen energía cuando llueve, igual que la eólica sólo genera energía cuando hay viento y la fotovoltaica cuando hay sol”.

Finalmente, la Concamin fue enfática al decir que no se puede permitir la mentira, la manipulación, la arbitrariedad o la amenaza como reglas de actuación desde el poder público.