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Blockchain y Compliance: La evolución del cumplimiento

Por: Ricardo Cacho 29 noviembre 2023
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Blockchain y Compliance: La evolución del cumplimiento

El esfuerzo global del compliance debe dar un avance importante a través del uso de una tecnología descentralizada, pública, digital, infalsificable e inalterable, llamada blockchain.

El esfuerzo global del compliance debe dar un avance importante a través del uso de una tecnología descentralizada, pública, digital, infalsificable e inalterable, llamada blockchain.  

Esta tecnología es subyacente a los activos virtuales, creados a partir del 2008, con el  nacimiento de Bitcoin. El blockchain es el cúmulo de bloques de información digital que son  validados y resguardados por miles de computadoras que en todo momento están protegiendo  la integridad del protocolo; si “A” pretende realizar una transacción monetaria con “B” (por  ejemplo, enviar un Bitcoin a B), se debe validar por esas miles de computadoras y, una vez  validada, se registra “eternamente” en el blockchain, para evitar cualquier manipulación. 

El primer bloque de ese primer blockchain se creó en enero de 2009. En ese momento, el  bloque fue llenado y sellado criptográficamente con datos de 6 transacciones.

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Al día de hoy, ese  bloque constituye el primer eslabón de una cadena de más de 800 mil bloques. Si uno quisiera  alterar esas 6 transacciones del primer bloque, tendría que desencriptar y manipular todos los  800 mil bloques posteriores, hackeando a las miles de computadoras que vigilan el protocolo.  Pero eso no ha pasado y es prácticamente imposible.

Más de 900 millones de transacciones han  sido selladas en los bloques del blockchain de Bitcoin, sin alteración alguna. Esto quiere decir que, en el blockchain, nadie puede alterar la información que se guarda en cada bloque de esa  inmensa cadena digital de información. 

El blockchain de Ethereum (la segunda generación de blockchains) fue creado para permitir el  registro de información más sofisticada, como contratos inteligentes u otro tipo de datos o  instrucciones, más allá de transacciones: tokens, NFTs, identidades digitales, finanzas  descentralizadas, la propiedad de inmuebles u obras de arte físicas, votaciones, emisiones de  gases de efecto invernadero, etc. Toda información que la sociedad pretenda mantener en un  registro inalterable e incorruptible puede -y debe- incluirse en el blockchain. Aquí es donde  entra el mundo del compliance.  

El compliance no es eficaz si existe una persona o una entidad centralizada que pueda manipular, destruir o falsificar la información relevante. ¿De qué sirven esos sistemas de compliance meramente decorativos o casualmente improvisados? De nada. ¿De qué sirve un  oficial de cumplimiento que posea la capacidad de ocultar una transacción o una denuncia  anónima por “instrucciones del jefe”? Está limitado. Pero si encontráramos la manera de  “evidenciar” el cumplimiento de normas (internas y externas), a través de un sistema que no  permita ocultamientos o manipulaciones, estaríamos en el camino a la siguiente generación del  compliance; un compliance a la altura del estado de derecho que buscamos. Para eso nos puede  servir el blockchain

Todas esas evidencias relevantes pueden ser registradas individualmente en el blockchain: la denuncia de acoso sexual de una trabajadora de la empresa, su declaración, las fotos  comprometedoras, el correo electrónico con insinuaciones. O bien, los cursos de capacitación del personal, los títulos profesionales de los directivos, las entradas y salidas a la oficina; las  operaciones sospechosas del usuario bancario; los papeles del beneficiario final de un  fideicomiso; las decisiones del consejo de administración; los reportes del contador en torno al  pago de impuestos o el uso de una factura falsa. Todo eso se podría registrar y proteger en el  blockchain.  

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Incluso, con los contratos inteligentes en el blockchain de Ethereum, se podría eliminar la  interferencia de un intermediario en la empresa, que pudiera retener información que se debe  divulgar. Por ejemplo, una operación inusual, para efectos de lavado de dinero, que debe ser  reportada a la Secretaría de Hacienda. El contrato inteligente se encargaría de remitir esa  información de manera automática, sin que pase por el “visto bueno” de un miembro de la  empresa, que puede ser sujeto a sobornos. 

Incluso, si se quisiera mantener información cifrada en dichos registros, el blockchain así lo permite. Se registran los datos cifrados, y con el uso de una clave o contraseña se revelan todos  los datos de forma automática.  

Y no es algo utópico: este tipo de innovaciones ya fueron aplicadas en México, en el Consejo de  Ética y de Transparencia de la Industria Farmacéutica (CETIFARMA), una de las organizaciones  más importantes del país para el cumplimiento legal, en una rama tan trascendente para la  salud e integridad de los miembros de la sociedad. En un esfuerzo conjunto del grupo directivo  de ese consejo y las empresas integrantes, así como de la consultora BC México (Business  Consulting México) y el despacho legal FIRMARC, se ejecutó un proyecto pionero en el  compliance: con diversas capas de seguridad cibernética, se registran en el blockchain los  reportes que remiten las empresas farmacéuticas sobre: 1) reacciones adversas (de  medicamentos y tratamientos), 2) las transacciones de valor que realizan con terceros, 3) los  eventos que organizan con médicos o clientes, y, por otro lado, 4) las denuncias o quejas  presentadas en contra de las farmacéuticas.

Así se resguarda y protege la información en un  protocolo descentralizado e incorruptible. Este es el primer paso en la implementación de una  tecnología disruptiva para la protección de los ciudadanos, a la par de avances que se están  efectuando en los países más desarrollados del mundo.  

Recordemos, si una empresa no tiene un debido control en la organización, puede ser sujeta a  responsabilidad penal, lo cual conlleva sanciones graves, como multas elevadas, suspensión de  actividades, decomisos y la liquidación total de la organización. Evidencias de cumplimiento  -registrado en el blockchain- serían fundamentales para la defensa de una empresa cumplidora. 

Ricardo Cacho

Fundador de FIRMARC

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