Ideas “estúpidas” que terminaron en negocios millonarios

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No importa qué se piense de la peor idea del mundo si el inventor va camino al banco a depositar su fortuna. La realidad es que no se tiene que cambiar el mundo para lograr convertirse en millonario.

No importa qué se piense de la peor idea del mundo si el inventor va camino al banco a depositar su fortuna. La realidad es que no se tiene que cambiar el mundo para convertirse en millonario. Sólo hay que encontrar el grupo correcto de personas para comercializar un producto, sea cual sea.

Estas son algunas de las ideas de negocio supuestamente “estúpidas”, pero que hicieron millonarios a sus inventores:

1. Los Snuggie

¿Quién necesita una manta con mangas? Seguramente una gran cantidad de personas, pues ya están disponibles en una gran cantidad de modelos, tamaños y variaciones. De hecho, en Estados Unidos, más de 20 millones de personas compraron uno durante su primer año en el mercado.

2. Las pelotas Koosh

El inventor de las pelotas Koosh, Scott Stillinger, quería crear una bola que sus hijos pudieran tomar fácilmente. Y lo hizo uniendo algunas bandas de goma en torno a un núcleo también de goma. Hasta la fecha se han vendido millones y en 1997 Hasbro compró la compañía por 100 millones de dólares.

3. Los peces cantantes

¿Quién hubiera pensado que un pez de plástico que canta sería una idea millonaria? En el 2000 ya había más de un millón de estos productos vendidos y muchas imitaciones en el merado. Esta idea convirtió a una pequeña empresa de juguetes de Texas en una empresa millonaria.

4. Shake Weight

En algún momento a alguien se le ocurrió que si se agitaba el cuerpo se podría bajar de peso e, incluso, tener un cuerpo tonificado. Aunque la mayoría de entrenadores piensa la contrario, el Shake Weight se convirtió en un éxito comercial. Los creadores ganaron alrededor de 40 millones de dólares con este invento.

5. Los Chia Pet

En Estados Unidos, todo el mundo tenía un animal doméstico de Chia en los años 80 y 90. De hecho, en la actualidad el primer modelo se sigue vendiendo. Sorprendentemente este invento se sigue fabricando y recopila millones para su compañía. Es ridículo, simple y muy rentable de fabricar, por lo que sería un error dejar de hacerlo.

Mientras haya un mercado para algo, no hay tal cosa como una idea estúpida. Sin embargo, esto no sólo se aplica a elementos tangibles y productos que se pueden comprar en una tienda, en la actualidad podemos ver que hay mercado para páginas web tan extrañas como estos productos.