¡S.O.S a las Pymes!

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La falta de crédito para iniciar fondeo a programas y orientación para crecer de emprendedor a empresario, son algunos de los obstáculos que deben sortear quienes quieren arrancar un negocio

Emprender un negocio es sinónimo de tomar un riesgo. Al arranque la balanza está nivelada entre éxito y fracaso, el tiempo es uno de los factores que determina su permanencia. La lista de razones de por qué no sobrevive es larga, sin embargo, los expertos aseguran que la falta de una cultura emprendedora es más que una piedra en el zapato que entorpece su marcha en el camino.

El dato es contundente: anualmente se crean entre 350 y 400 mil Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPymes), pero casi el 50% de ellas, por distintos motivos, cierra a menos de un año de operación de acuerdo con la Confederación Nacional de Cámaras Industriales (Concamin).

Pero, ¿qué es un empresario? De acuerdo con la RAE es el titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa. Cuando se habla de emprendedor, la misma fuente la define como una persona que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas.

A decir de los especialistas, la imagen del empresario en el país es evocar a un individuo poderoso, con una gran fortuna, cuando en realidad es un emprendedor que como su significado lo dice: asume el riesgo de emprender una idea.

Por ejemplo, en Silicon Valley, una de las reglas de oro es que de cada 10 proyectos fracasan nueve. Pero en nuestro país, culturalmente hablando, un fracaso es visto como el final del proyecto.

Sólo 58% de los mexicanos considera que emprender un negocio constituye una buena opción, esta cifra en Brasil se ubica en 80%, de acuerdo una encuesta realizada por Grupo Monitor (Deloitte).

A pregunta expresa de si ser empresario nace o se hace, José Luis Navarro, presidente de la Asociación Mexicana de Franquicias, indica que es una combinación de ambas, a la cual se suma la perseverancia, constancia, tolerancia a la frustración y comprensión de la realidad.

“Sí se hace en términos de capacitación, pero otra parte es de la naturaleza. Otro punto importante es tener la claridad de objetivos. Un empresario tiene la capacidad de levantarse después de haber fracasado”.

Indica que la percepción de la sociedad es equivocada al referirse a un empresario, “ellos no son los 50 hombres más ricos de México, son todos los emprendedores que se autoemplean, luchan por un objetivo y lo alcanzan”.

Las Pymes representan 72% del empleo y componen 52% del Producto Interno Bruto (PIB) de México, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La falta de reconocimiento al emprendedor es una constante en el país, subraya Angelo Francisco Gordillo Ávila, director de la incubadora de Negocios de la Universidad Anáhuac México Norte.

“El esquema actual de apoyo a emprendedores va en buen camino, aún faltan pendientes, pero la sociedad en general debe respaldarlos más y sobre todo impulsarlos, aunque sea de ánimo”.

Células operativas con falta de financiamiento

Debido al dinamismo que presentan en su competitividad y productividad, así como en la generación de empleos, las Pymes constituyen unas verdaderas células operativas de la actividad económica del país, asegura Mauricio Millán Costabile, vicepresidente de Consultores Internacionales.

Opina que existen dos grandes grupos dentro de ellas, las informadas y las desinformadas. Las primeras que conforman un 30% tienen mayores oportunidades de accesar a fondos y financiamiento, así como a procesos tecnológicos; el resto se caracteriza por no incorporarse a ellos, por lo que su crecimiento es lento y limitado.

“En la banca privada existe celeridad al momento de otorgar créditos a Pymes, porque depende de las garantías que dé el gobierno, aunque poco a poco van abriendo espacios. Este proceso de financiamiento va a un ritmo lento”.

No obstante, en su reporte “Financiamiento a Pymes y emprendedores 2014”, la OCDE señala que las altas garantías solicitadas por los bancos comerciales entorpecen el financiamiento a estas unidades económicas.

De acuerdo con el organismo, de las 5 millones de MiPymes que existen en el país, sólo entre 70 mil y 80 mil acceden o se benefician de algún tipo de garantía cada año.

El experto asevera que el tema del financiamiento ha sido un talón de Aquiles, ya que por un lado en la banca de primer piso estos apoyos son limitados y por otro, la banca de desarrollo ha dejado de ser preponderante.

Admite que aún se percibe un círculo vicioso, dentro del cual sí ha habido esfuerzos por romperlo por ejemplo con Nacional Financiera (Nafin) y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext).

En ese sentido, advierte que falta una correcta difusión a nivel federal, estatal y municipal sobre los productos y apoyos dirigidos a emprendedores, quienes al saber cuál es el ideal, pueden hacer una mejor planeación, buscar un proceso de internacionalización y lograr una vinculación a una cadena productiva.

“El gobierno no es el único responsable para dar a conocer la información, también debe intervenir la Iniciativa Privada, es una labor conjunta”.

Inadem, acierto pero con pendientes

Los especialistas comentan que la creación del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) fue uno de los aciertos al inicio del sexenio, pero la falta de recursos es una constante para tener más alcance e impacto en el emprendimiento.

De enero a junio de 2013 el instituto ha ejercido seis mil millones de pesos de los nueve mil 400 millones de su presupuesto aprobado para este año, es decir 64 por ciento. Dicha cifra ha apoyado 121 mil micro, pequeñas y medianas empresas, además de 166 mil emprendedores, según datos oficiales.

Mauricio Millán aplaude que es una política unificada, sin embargo, el pendiente de un mayor presupuesto continúa en el tintero.

“Los procesos de evaluación de los proyectos corren a cargo de organismos independientes, ello genera mayor transparencia. Las convocatorias también son un acierto porque es una estructura más expedita y sólida.

Pero en los pendientes está la fluidez de los recursos, siempre harán falta por la enorme necesidad de desarrollo de las Pymes, la inmediatez con la que se entregan no es la correcta”.

José Luis Navarro dice que se necesita una mayor asignación de presupuestos para apoyar a los emprendedores: “Falta dinero, son insuficientes los recursos que dejan fuera a muchas Pymes dentro de las convocatorias del Inadem”.

Planeación, “su coco”

El coaching es un proceso de aprendizaje para maximizar o descubrir el potencial de las personas y que de esta manera cumplan sus objetivos, es decir, es un acompañamiento del comportamiento del ser humano para alcanzar resultados, indica Airam Sánchez, presidenta de la International Coach Federation (ICF), Capítulo México.

Bajo esa óptica pueden identificarse ciertos aspectos que interfieren con el funcionamiento correcto de las empresas y con los emprendedores no es la excepción.

De acuerdo con la experta, el momento adecuado para emplear el coaching es antes de formar la compañía, porque justo antes de emprender es importante identificar herramientas como la planeación, ya que su ausencia es uno los errores más graves del emprendedor.

La falta de liderazgo, mala comunicación y dificultades para trabajar en equipo, son las problemáticas más grandes en las que incurren las organizaciones, incluidas las Pymes.

Airam Sánchez destaca que en cuanto al primero, suele pensarse que la eficiencia es la competencia necesaria para liderar un equipo. “El buen líder debe estar dispuesto para el otro, además desarrollar seguridad, toma de decisiones, entre otras, pero lo primero es lo que hace la diferencia porque la última palabra la tienen los colaboradores”.

En trabajo en equipo, “la gravedad más frecuente es que cada quien trabaja desde su parcela”. De acuerdo con la experta, el trabajo al interior de una organización ya sea un corporativo o Pyme debe ser colaborativo.

La idea es que todos trabajen en conjunto por un mismo objetivo. “La forma de pensar sistémica se basa en que lo que yo hago le impacta al otro”.

Sobre la resolución de problemas, la cultura del mexicano evita llamar a las situaciones por su nombre, por ejemplo en una junta alguien que grita o se altera no recibe ningún comentario de algún trabajador para hacerle ver que es incorrecto alzar la voz.

“El coaching hace que la persona se haga responsable como en la toma de decisiones, todas las áreas son responsables de todo”.

Pymes blindadas

Dentro de estos mismos modelos de negocio, las franquicias son conocidas como las Pymes más blindadas de México, “porque es emprender con un conocimiento y experiencia probada. Una franquicia después de cinco años tiene más de 87% de probabilidad de sobrevivir”.

Así lo explica José Luis Navarro, quien detalla que la tendencia de contar con franquicias va al alza en el país, con nuevas oportunidades de inversión, enfocadas en la clase media y en poblaciones de menos de 150 mil habitantes.

“Es un sector que crece a un ritmo de 10% anual, casi cuatro veces la expectativa de crecimiento de la economía nacional, además generan más de 850 mil empleos. Tampoco son cajeros automáticos, son lugares de trabajo que implican un riesgo, pero el ecosistema de franquicias minimiza tal riesgo, nos acercamos más al éxito que al fracaso”.

El perfil del franquiciante es diverso desde jóvenes, ex funcionarios públicos, profesionistas, entre otros; una de las claves al escoger es sentir empatía y gusto por el giro.

Refiere que del 6 al 9 de noviembre en el Monumento a la Revolución se llevará a cabo el Primer Festival de Franquicias, donde se reunirán franquiciatarios y expertos como consultores para brindar información acerca de las marcas.

“Los crecimientos en este modelo se deben principalmente a la innovación y al desarrollo de pequeñas marcas”, subraya el también director de la cadena de cafeterías Finca Santa Veracruz.

En el país existen 80 mil puntos de venta; mil 300 marcas, de ellas 85% es de origen mexicano y 6% cuenta con más de 100 unidades. “Estimamos sumar otras 150 marcas en los siguientes 12 meses”.

Por sectores alimentos y bebidas continúa a la cabeza con 35%, pero educación y capacitación, y salud y belleza observan crecimientos importantes.

La inversión inicial, dice Navarro Chinchilla, puede ser a partir de 25 mil pesos.

Entre las que gozan de éxito internacional figuran Kidzania, Todo para sus pies y Sushi Itto, entre otras, “hoy somos exportadores de franquicias por la innovación y el talento mexicano”.

El primer paso para incursionar este modelo es acudir con un consultor, quien es la guía más eficiente, después se generan manuales y que la propiedad intelectual esté en orden; posteriormente se comercializa.

“El éxito en el mercado depende de la disciplina, orden y administración del empresario, además de la correcta tecnificación de los procesos y no parar de innovar, sólo así una marca se hace poderosa con el tiempo”.

El ejecutivo explica que uno de los ejes de acción dentro de la asociación es impulsar una ley que regule el tema de franquicias, pues la legislación actual del IMPI que reglamenta la relación entre franquiciatario y franquiciante carece de fuerza y alcance.

En tanto, los peores errores están: no proteger el patrimonio intelectual como registro de marca y manual de procedimientos, no ser constante en la calidad, pensar que ya se innovó lo suficiente y dejar de escuchar las necesidades de los consumidores.