Acuerdo de París, un reto para México

0

No cumplir con metas medioambientales haría que México no cumpla con lo pactado en el Acuerdo de París

Generación de electricidad limpia, movilidad sustentable y abatir la deforestación, son temas medioambientales esenciales para que México cumpla con lo pactado en el Acuerdo de París, con el objetivo de combatir el Cambio Climático, destacó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Entre los temas a los que se comprometió México se encuentran la reducción de manera no condicionada del 22% de sus emisiones de gases de efecto invernadero, con respecto a su línea base o tendencia de emisiones al año 2030, lo que implica alcanzar una baja de emisiones de 211 millones de toneladas de CO2, para pasar de 973 millones como tendencia al 2030, a 762 millones.

Explicó que, de este volumen a reducir, el sector de generación de electricidad deberá aportar 30% a la meta; el de transporte 23%, y el de uso de suelo y cambio de uso de suelo 22%, respectivamente, lo que significa que estos tres sectores representan 75% de la meta.

Ante ello, el organismo señaló la importancia de que el gobierno de México clarifique o establezca políticas públicas, que faciliten alcanzar las metas señaladas en los sectores referidos, y aporten certidumbre de largo plazo a las inversiones requeridas, señaló.

Gasoductos y combustóleos

El director de políticas públicas del CCE, Javier Treviño, señaló la importancia del acuerdo logrado esta semana entre el gobierno de México y las empresas constructoras y operadoras de gasoductos, por las ventajas ambientales y económicas del gas natural respecto al combustóleo y al diésel, para dinamizar la actividad económica de la región sur y sureste del país.

Los especialistas concluyeron que es vital el incremento sostenido en el porcentaje de generación eléctrica proveniente de fuentes limpias (principalmente renovables) hasta llegar a niveles de entre 35 y 40% de la generación en 2030

Lo anterior, sería a través de mecanismos claros y estables como las subastas y el mercado eléctrico, e invertir en la renovación de las seis refinerías con que cuenta el país, cuya tecnología es de los años 60, y cuya operación es muy ineficiente y contaminante.