¿Por qué cuesta tanto CREER en uno mismo?

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Todos podemos desafiarnos por un momento y dejar de pensar en lo que nos daña, para construirnos de nuevo

Ferenz Feher**

“Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido” George Elliot,

(pseudónimo de la escritora británica Mary Anne Evans Nuneaton)

Kevin Ashton, autor del libro How to fly a horse escribe en su blog que crear es como subirnos a un automóvil: ya checaste que hay gasolina, si funcionan los frenos, si tenemos los neumáticos adecuados para el trayecto, pero si al encender el auto escuchamos el peculiar ruido del motor sin la capacidad de dar marcha, estamos estancados en la procrastinación de nuestras propias ideas. En esa zona gris donde no hacemos nada y nos quejamos de todo lo que ocurre, sin la capacidad de echar un vistazo a todo lo bueno que nos espera, si decidimos con coraje empezar. De hecho, los grandes pensadores han definido que no hay nada peor que tener las mejores ideas sin la fuerza necesaria para empezar… y tienen razón.

Los pensamientos viajan por segundos en nuestra mente. Según Sharon M. Koening, son alrededor de 60 mil diarios, de los cuales, la gran mayoría son negativos. Si de ese gran número de pensamientos, por mera consideración, rescatáramos el 0.01% serían alrededor de seis ideas; luego, si de esas seis ponemos en práctica una a la vez, antes de terminar el día, tendríamos seis soluciones, seis explicaciones o seis novedades rondando por nuestra cabeza; y si de éstas tomamos la que más nos llame la atención, podríamos generar otra serie de ideas que, si son bien dirigidas, tendrían una repercusión interesante por medio de nuestro conocimiento, nuestra experiencia y lo que podríamos aprender para llevarlo a cabo.

De hecho, sin ser un gurú ideológico, todos podemos desafiarnos por un momento y dejar de pensar en lo que nos daña, para construirnos de nuevo. ¿Crees que no hay solución a tus problemas? ¿Piensas que la situación económica está cada vez peor? ¿Deseas cambiar para ser mejor y no te atreves por miedo? Los problemas y las limitaciones siempre van a existir, pese a los esfuerzos que hagamos, y si nos estancamos en la “terrible” situación, difícilmente podremos ver más allá de nuestras limitaciones, por ello, tenemos que creer en nosotros mismos y construir nuestra realidad.

¿Cómo se empieza a construir un nuevo entorno?

Como antes lo mencioné, no soy un experto en optimismo. No tengo un cartel en mi oficina que dicta que soy optimista ni nada por el estilo. Simplemente creo que ante la situación personal que nos toca vivir, tenemos siempre dos opciones: ver lo bueno o lo malo del asunto. Si nos cambiamos de casa y el trabajo nos queda más lejos, si el sueldo no alcanza, si los viajes no salen como creíamos que serían, si los contratos no se firmaron en la reunión que teníamos prevista, tenemos que aprender a ver siempre la parte buena de las cosas. No porque intentemos ocultar el sol con un dedo, sino por la capacidad que tenemos para cambiar lo que es inaceptable. Así, la vida nos sabrá un poco mejor, si optamos por ver el lado claro de las cosas.

Ahora, lo ideal es conocernos a nosotros mismos. Y a pesar de todo lo que se ha escrito sobre el tema, seguimos, insisto, seguimos sin tener idea de lo que somos capaces de lograr. Por ello, creo que es preciso empezar a desarrollar una dinámica para cambiar nuestra mente, nuestros pasos y nuestras ganas de empezar un nuevo camino, una nueva idea de negocio, una nueva actividad que nos saque por siempre, de nuestro letargo:

 CAMBIA UN PENSAMIENTO A LA VEZ

Es relativamente fácil encontrar los errores en nuestro entorno. Osho afirma que la gente más destructiva es –irónicamente- la que más necesita amor. Por ello, hay que reconocer las ideas autodestructivas que tenemos: “no soy lo suficientemente exitos@/adinerad@/inteligente…” ¿Por qué necesitamos reafirmar nuestros errores, con ideas tan negativas hacia nosotros mismos? Nuestros juicios son los que más nos pueden detener; por ello, antes de que una idea de este tipo de tome por asalto, frena tu mente y cambia el sentido de aquello que crees. En este caso, una opción podría ser “Tengo la suerte de vivir lo que he vivido y por ello, me esforzaré más para ser exitos@”.

Dejar a un lado nuestro ego para encontrarnos a nosotros mismos es sólo el primer paso para sacar de una vez por todas nuestros miedos, y por ello, necesitamos enfocar nuestra fuerza, nuestros pensamientos y nuestras ideas más negativas para encontrar el punto de despegue, aquel que nos sirva para dejar a un lado lo negativo, surgiendo desde cero con una actitud renovada, con un punto de vista más centrado en lo que está a nuestro alcance, y en lo que podemos hacer para mejorar todo lo que nos rodea. No siempre vamos a poder contra el mundo, pero mientras encontramos la manera de resolverlo, es preciso trabajar en ello, para que la creatividad forme parte de la solución, para creer que tenemos lo necesario, aunque durante el camino perfeccionemos nuestras habilidades, nuestras ideas y nuestros pensamientos.