¿Eres un emprendedor? Esto te interesa

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Si eres líder, inviertes en ti mismo y eres disciplinado, entonces eres un emprendedor en construcción y esto podría interesarte

Raciel Sosa
Experto en Liderazgo del siglo XXI

Emprender significa iniciar de cero un nuevo proyecto empresarial que satisfaga cierta necesidad del mercado y genere un retorno de inversión

Todas las empresas tienen una vocación de resolver alguna situación o necesidad y el emprendimiento comienza por ahí.

El verdadero emprendedor está en la búsqueda constante, en aras de identificar una necesidad del mercado, que aún no ha sido plenamente satisfecha.

En mi trayectoria profesional me he topado con negocios que fracasan porque hacen cosas que les gusta hacer o que son sencillas de producir, pero, la pregunta es: ¿qué requiere el mercado?

En este sentido, lo primero que nos tenemos que preguntar es: ¿qué vamos a resolver? y a partir de ahí, se nos pueden ocurrir ideas basadas en necesidades que nadie ha resuelto, creando, inclusive, fenómenos de mercado.

Para ser emprendedor se necesita cumplir con estas características ¿y tú, qué tan emprendedor eres?  

1.- Es un líder.

Es aquel que sabe a dónde va y a dónde quiere llegar. Tiene una visión construida y empieza a formar un equipo de trabajo para que lo acompañe. El liderazgo es una condición indispensable para que un emprendedor logre lo que se propone.

2.- Invierte en sí mismo.

Es una persona formada integralmente, ya que todo aquel que emprende, debe estar, al menos en un inicio, a cargo de las ventas, cuidar la operación, manejar el estado financiero y los aspectos legales.

3.- Es disciplinado.

Dado que el jefe es uno mismo, un emprendedor tiene que conocer de tareas a nivel integral y tener mucha autodisciplina. Debe estar muy atento a todo lo que pasa a su alrededor.

4.- Planea.

Partimos de la base de que todo requiere una doble creación. La primera es mental y la segunda es física, por lo que, para que un negocio se ejecute, tiene que haber una la planeación con la gente más allegada a él.

5.- Está motivado.

Se trata de hacer las cosas, aunque no tenga ganas. En este sentido, la motivación es un lujo. Si lo tenemos que hacer y además lo queremos hacer ¡qué bueno! Es importante trabajar en una automotivación que viene de uno mismo.

6.- Se preocupa por su equipo.

Hoy muchos de los problemas que enfrentan las organizaciones es que no pueden retener al talento y no la retienen por la falta de pericia de los líderes, justamente, para desarrollarlo.

7.- Capitaliza el fracaso.

Las decisiones las toma, muchas veces, con precaución, lo cual implica un poco de miedo, pero no conviene ser temerario ya que el miedo es una herramienta que nos mantiene alerta, por lo que hay que tomar decisiones con miedo, pero con aplomo, asumiendo los riesgos y las implicaciones.