Líderes que forman líderes, no seguidores

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Conoce los roles y cualidades que te identificarán con un verdadero líder, de acuerdo con Raciel Sosa, especialista en el tema

Raciel Sosa
Experto en Liderazgo del siglo XXI

El verdadero líder crea nuevos líderes, no seguidores. Existe toda una filosofía que asegura que la auténtica función de un líder es, justamente, ayudar a formar a otros líderes.

Una de nuestras responsabilidades cuando somos gerentes, directores o jefes, es ayudar a crecer a nuestro equipo de trabajo y empezar a fortalecerlos con la habilidad más importante que requieren las empresas, que es la habilidad de liderazgo. Esto es transversal para la organización.

Sin embargo, menos del 5% de las empresas evalúa a sus líderes por la formación de nuevos líderes. Esto significa que, más del 90% de las empresas mide si el líder logra o no los resultados establecidos, si llegó a la meta, si no tuvo problemas en la parte presupuestal. Y está bien, también es esencial para la organización.

No obstante, la evolución de una empresa se torna visible, cuando comienza a hacer mediaciones “finas” en la ejecución de sus ejecutivos.

Roles

1.- Rol de Líder. Tiene que ver con definir el rumbo del equipo de trabajo, poder contestarle a la gente con claridad a dónde tenemos que llegar.

2.- Rol de Administrador. Tiene la responsabilidad de controlar todos los recursos de su equipo de trabajo.

3.- Rol de Coach. Se basa en liberar el potencial de la gente, lo cual se traduce en la formación de nuevos líderes.

Un líder debe:

1.- Diagnosticar el nivel de desarrollo de su equipo de trabajo; ya que cuando el líder tiene un grupo de personas que le reporta, frecuentemente hay colaboradores que cuentan con mayores habilidades que otros. Por ello, es importante diagnosticar quién está o no en una etapa básica o avanzada y qué necesita cada uno.

2.- Elaborar un plan de desarrollo para cada uno de sus colaboradores y darles un tratamiento diferenciado porque, justamente, dependiendo del nivel de desarrollo de cada quien, el plan será diferente

3.- Generar acuerdos con ellos para que nadie se incomode frente a ese tratamiento diferenciado. A la hora de formar líderes hay quien está en una etapa básica, media o avanzada.

Cómo medir a un líder

La mejor manera de medirlo está vinculada con el nivel de autoridad que el líder le puede asignar a una persona. Es decir, cuando ha formado nuevos líderes quiere decir que puede no sólo asignarles una tarea, sino la autoridad y la responsabilidad para que tomen decisiones.

Hay una premisa que me parece que lo explica muy bien: “El líder se nota más cuando no está que cuando está”.

Los beneficios para las organizaciones cuando cuentan con líderes que cumplen con esa misión son evidentes.  Se generan empresas más eficientes y efectivas porque las organizaciones experimentan un retraso importante cuando los colaboradores están en un nivel muy básico en temas de liderazgo y requieren supervisión; necesitan que estés ahí dando instrucciones. Eso encarece la nómina y la operación, y retrasa la toma de decisiones.

Finalmente, diría que la mayor parte de las empresas tienen este pensamiento en el “radar”; es decir, la importancia de formar nuevos líderes está ya en la dialéctica de la empresa, lo cual es un buen primer paso.