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Management

Ponle buenos cimientos a tu empresa

Por: Colaborador 12 Abr 2012

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Aunque lleves un camino recorrido, aún estás a tiempo de corregir. Entiende a tu gente y a tus clientes


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Aunque lleves un camino recorrido, aún estás a tiempo de corregir. Entiende a tu gente y a tus clientes

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Aunque lleves un camino recorrido, aún estás a tiempo de corregir. Entiende a tu gente y a tus clientes

RODRIGO CALDERÓN*

En los negocios también existe una estructura que conforma la base sobre la cual inician, crecen y maduran las organizaciones. Cuando esos cimientos son débiles, tal y como sucede en la Industria de la Construcción, no se puede aspirar a levantar un gran edificio o sostener algo muy pesado ya que se corre el riesgo de sufrir fracturas, derrumbes o el colapso total.

Cuando estamos hablando de los cimientos de un negocio, en realidad estamos buscando lograr el Dominio de 4 componentes básicos:

1. Dominio del Destino: Es difícil hacer crecer una empresa sin saber porqué existe o cual fue la razón por la que decidió abrir operaciones. La situación se complica aun más si tampoco conocemos en qué negocio estamos o quienes son nuestros clientes. Por eso es muy importante que exista claridad en cuanto a la Visión y la Misión de la organización de manera que podamos atraer tanto a los clientes como a las personas que deseamos que se unan al equipo. Posteriormente deben definirse los Objetivos “inteligentes” (S.M.A.R.T por sus siglas en Ingles) que llevarán a todos en la misma línea no importando las jerarquías y evitando así las muy comunes listas de buenas intenciones.

2. Dominio del Tiempo: Una vez que hemos definido por qué estamos aquí y para dónde vamos, hay que ponerse a trabajar para dominar el tiempo. Debemos primeramente buscar un balance entre las horas que son para mi y las horas de trabajo. El “vivir para el trabajo” puede causarte problemas de salud por no hacer ejercicio, por comer mal, por no dormir lo suficiente, o incluso conflictos familiares. Si tú o tu equipo no llevan una vida equilibrada, poco o poco se irán consumiendo la energía, bajarán el rendimiento y obtendrán pocos resultados.

3. Dominio del Dinero: En esta parte ya tienes un rumbo definido y tienes una agenda balanceada, ahora es momento de analizar cómo se comporta tu dinero en el negocio. Primero debes revisar el Margen de los productos o servicios que comercializas. Si aquí el numero es negativo, seguramente ya tienes pérdidas. Después analizando tus costos fijos y variables puedes determinar cuál es tu Punto de Equilibrio, o sea en que día del mes tus ventas ya cubrieron tus costos. De ahí en adelante todo lo que generes serán utilidades. Al final del mes el balance de resultados o P&L (Profit and Loss statement en Ingles) te dará una fotografía real del desempeño de tu negocio, lo cual te permitirá proyectar cuánto dinero necesitas para seguir operando en las próximas semanas o meses mediante el cálculo del Flujo de Efectivo. Con este tablero de control de tu dinero evitas las sorpresas y tienes información para una buena toma de decisiones.

4. Dominio de la Entrega: Termina tus cimientos manteniendo el foco en tus clientes. Camina hacia tus objetivos, respeta tu agenda semanal, supervisa tu dinero, pero brinda un servicio consistente. No necesitas hacer cosas extraordinarias para alcanzar resultados extraordinarios. Tus clientes regresarán contigo si perciben uniformidad y claridad en la experiencia con tu negocio. Evita hacer cambios bruscos o inventar “el hilo negro”. Busca entender más que les gusta, cómo les gusta, anticípate y se puntual con lo que prometes o con lo que les ofreces.

Sobre esta sólida estructura, construye tu negocio y conviértete en el líder de tu mercado…

*Coach de Negocios

rodrigocalderon@actioncoach.com