No soy yo, es mi personalidad. ¿Y tú, qué tipo de temperamento tienes?

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Estos son algunos tipos de temperamento… ¿Sabes cuál tienes y cómo lidias con él?

Existen situaciones que son divertidas para algunas personas, mientras que para otras son motivo de enojo. ¿Has pensado cómo reaccionas ante los cambios o qué tanto aprecias un momento en tu vida?, seguramente habrá instantes que te digan “no seas intenso, relájate” o “cómo soportas tanto, yo no sería tan paciente”. Todo tiene que ver con el temperamento, esa chispa que nos mueve.

El temperamento es algo con lo que se nace, se puede decir que acompaña a tu personalidad, como una caja llena de emociones, afectos y motivaciones psíquicas que te hacen reaccionar de una u otra forma.

Se habla de 4 tipos de temperamento de los cuales se desprenden todas las emociones:

Sanguíneo

Se relaciona con las personas sociables, extrovertidas, seguras de sí mismas.

 

Colérico

Define a personas impulsivas, determinantes, entregadas.

Melancólico

Suele ser sensible, tranquilo, introvertido.

Flemático

Es alguien más apático, equilibrado, dominado.

Pros y contras

Cada temperamento tiene ciertas características positivas y negativas, por ejemplo, el sanguíneo puede ser una persona afable, simpática, comprensiva, pero a su vez voluble, indisciplinado o egocéntrico. Un colérico puede ser optimista, práctico, líder, audaz, pero también vanidoso, insensible, prepotente. Un melancólico es hábil, minucioso, sensible, creativo y a la vez confuso, pesimista, vengativo, y un flemático va de lo tranquilo, cumplidor, eficiente a conservador, desconfiado, pretencioso.

Ningún temperamento es malo. Lo mejor es usar a tu favor lo positivo y negativo dependiendo un contexto, eso lo puedes lograr conociéndote a ti mismo, con ejercicios de meditación, pensando antes de actuar y practicando el autocontrol.

Si lo llevas a cabo obtendrás lo que se llama inteligencia emocional: tú dominas tu temperamento y tus emociones las utilizas para hacer frente a cada suceso en tu vida.

¿Por qué no puedes cambiar a tu temperamento dominante? Lo puedes controlar, matizar, modificar ciertos aspectos, pero no cambiar, ya es algo en ti, porque tiene que ver con tus genes y tu sistema nervioso central.

Cabe resaltar que temperamento no es igual al carácter, ya que este sí se puede cambiar y tiene que ver más con los sucesos en los que te has desarrollado, ya que el carácter va ligado a los hábitos, creencias y vivencias, mientras el temperamento es algo biológico.