¿Qué tan workaholic eres? Descúbrelo aquí

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Algunos ejecutivos o directivos pueden trabajar de manera excesiva con el único fin de crecer su negocio afectando su salud

El termino workaholic fue acuñado en 1971 por el psicólogo estadounidenses Wayne Oates, y hace referencia a la adicción al trabajo.

Las tres principales características de un workaholic es que busca reconocimiento, dinero y poder en su desarrollo profesional.

El 49% de los mexicanos de entre 25 y 35 años de edad ven el emprender como una opción de carrera deseable y 34% de las personas tienen miedo al fracaso, de acuerdo con el reporte anual de Global Entrepreneurship Monitor (GEM).

Por lo anterior es importante manejar estrategias de prevención que promuevan el bienestar del emprendedor.

“Existen diferencias sutiles entre una persona de alto rendimiento y un workaholic, ya que, aunque aparentemente se ve como trabajo arduo en ambos casos, los adictos al trabajo llenan cualquier espacio de su tiempo con actividades laborales pensando que eso los convierte en personas más productivas, dejando de lado su bienestar personal y sobre todo su salud” María Hernando, Directora ejecutiva de Núad SPAmóvil y experta en wellness corporativo

Algunos de los problemas físicos y psicológicos que desarrollan los adictos al trabajo son: ansiedad, irritabilidad, sensación de ahogo, ajo rendimiento laboral, problemas cardiovasculares, dolores musculares, cansancio crónico e hipertensión.

¿Eres un workaholic en potencia? Revisa que no hayas hecho una de estas cosas:

Tienes ambición excesiva por dinero, reconocimiento o poder

Te sientes incapaz para delegar tareas

No tienes organización y generalmente te sobresaturas de trabajo

Frecuentemente tienes problemas familiares por darle prioridad a tu trabajo

Tu estabilidad emocional se basa en éxitos o fracasos de tu negocio o empleo

Sientes menosprecio por actividades recreativas o momentos de ocio

 

Para prevenir o recuperarte, busca delegar tareas, sin dejar de supervisar cómo se realizan; prioriza las actividades que te correspondan, respeta tus horarios de comida, realiza pausas durante la jornada, evita trabajar los fines de semana, realiza por lo menos 30 minutos de actividad física diarias, y no olvides incluir meditación en tu rutina