Factoraje podría consolidar al sector exportador de México

Con apoyo de la tecnología y bajo esquemas flexibles y transparentes, el factoraje ofrece liquidez a empresas para que continúen con sus operaciones

Uno de los principales motores de la economía mexicana es el comercio exterior, el cual, según datos del Banco Mundial representa el 78% del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que su crecimiento favorecerá el desarrollo económico del país.

En el 2020, en medio de un entorno de incertidumbre, la exportación de mercancías se vio afectada a consecuencia de la crisis generada por la pandemia y las medidas de confinamiento. La Oficina de Análisis de Política Económica de Estados Unidos (CPB) calcula que el volumen de comercio mundial de productos tuvo una caída de 5.3% en 2020, la más fuerte desde 2009, año en que el comercio se contrajo 22 por ciento.

En el caso de México, la Encuesta sobre el impacto generado por Covid-19 en las empresas (ECOVID-IE), elaborada por el INEGI, revela que, de un millón 873 mil 564 empresas en el país, el 85.5% tuvo afectaciones a causa de la pandemia. El 73.8% reportó que la disminución de los ingresos fue la principal afectación que tuvieron.

Beneficios del factoraje

Una de las lecciones que dejó la pandemia, es que las empresas más ágiles y las que mejor se adapten al nuevo entorno de negocios serán las que sobrevivan; incluyendo la manera en la que logren resolver sus problemas de liquidez.

En este contexto, el factoraje financiero, representa una alternativa para que las organizaciones puedan obtener el efectivo que necesitan de forma inmediata. Incluso, en algunos casos, pueden recibir hasta el 90% del valor de sus facturas en menos de 24 horas.

Otra de las ventajas es que cada vez hay más Fintech ligadas a este modelo de financiamiento, por lo cual los procesos digitales son más transparentes y menos burocráticos. Además, algunas no cobran comisiones por apertura o mantenimiento, y las operaciones se realizan bajo una arquitectura digital segura y sin riesgo de impago.

De acuerdo con Paulina Aguilar, Co-Founder & Country Director de Mundi, Fintech de factoraje; este sistema de financiamiento cada vez toma mayor relevancia entre las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) exportadoras, principalmente por el tiempo de respuesta que se les brinda para aprobar un financiamiento.

“Las instituciones bancarias están sujetas a horarios de atención, por eso tardan mucho tiempo en aprobar un financiamiento; en nuestro caso estamos disponibles 24/7 y los créditos se aprueban en un máximo de 48 horas; además, la banca tradicional hace su análisis basado en un historial financiero, nosotros consideramos la información de facturación y exportaciones. Por si fuera poco, ellos te piden aval, nosotros no”.

Asimismo destacó que algunos emprendedores recurren a los instrumentos de inversión que ofrecen capital a startups y empresas con potencial de crecimiento; sin embargo, deben ceder parte de la empresa, situación que no ocurre con los esquemas de factoraje, en los que los directivos siempre tienen el control de su negocio.