La afectividad en tu empresa genera efectividad

0

Actualmente, en las organizaciones cada vez hay más conciencia de la importancia del salario emocional

Raciel Sosa
Director General de Leadex Solutions

Salario emocional es aquello que no se remunera de manera económica, ya sea en dinero o en especie. Si
restamos de la ecuación el salario económico y prestaciones, todo lo demás se traduce en salario emocional.

En el siglo XX, no existía el término, ni se hacía nada para que eso fuera un valor o una práctica dentro de la empresa. Actualmente, en las organizaciones cada vez hay más conciencia de la importancia del salario emocional y este se traduce en diferentes tipos:

1. Un buen clima laboral

Llegar a un lugar donde los colaboradores se sientan animados, motivados y contentos. Donde consideren  que (llegar al trabajo) es una buena inversión, porque hay un grupo de personas con las que se pasa un tiempo y una experiencia amable.

2. Un proceso de transformación a la cual la empresa me invita a participar

Los seres humanos somos mucho de concluir ciclos, cuando un colaborador ve que en un trabajo invirtió 3 años y ahora de ser un empleado B, pasó a ser un empleado A, es algo que le motiva. Se trata de un proceso escalonado donde ve que va conquistando “peldaños” dentro de la organización.

3. La felicidad como el centro del contexto laboral

En las últimas décadas se ha puesto en el aparador organizacional el tema de la felicidad como un tema crítico, que hay que desarrollar. De hecho, existen empresas que tienen un puesto llamado “Gerente de la felicidad”, visualizando la felicidad como una relación sana conmigo mismo y con mi entorno, y que da pie a un crecimiento armónico como ser humano en la parte física, emocional, intelectual y espiritual.

Concretamente, el tema de la felicidad tiene que ver con identificar con claridad la vocación del
colaborador y reflejarlo en la vida cotidiana. Cuando tu vocación personal se alinea con lo que haces en
la empresa, empiezas a vivir un entorno armónico, y es cuando muchas veces decimos “Esta persona
está creciendo porque está en su elemento”; es decir, hay coherencia entre lo que vive en su vida
laboral, personal, hobbies y familia.

En este sentido, es necesario destacar la importancia de contar con un líder preocupado y ocupado por su
equipo de trabajo y que en cualquier decisión que tome, considere la opinión, el sentir y la experiencia
de sus colaboradores, lo cual, además, fomenta un clima organizacional sano, positivo y productivo.

La afectividad genera Efectividad

Ya se ha demostrado estadísticamente que la gente feliz es más productiva, lo cual lo respalda la frase que dice “La Afectividad genera Efectividad”. Cuando la gente disfruta lo que hace, por definición, es mucho más efectiva en su labor cotidiana.

No obstante, el salario económico, como lo conocemos, es lo primero que tiene que estar bien definido
y ser competitivo. No hay manera de sostener un salario emocional si la base del salario económico no está bien calculado, por lo que no hay posibilidad de que el salario emocional sustituya el salario económico.

Tendencias en salario emocional

Actualmente, empiezo a ver una innovación disruptiva en términos de lo que las empresas están ofreciendo a sus empleados, al combinar el salario económico con el salario emocional, lo cual genera
modelos laborales sin precedentes. Empresas como Netflix, por ejemplo, empieza a ofrecer vacaciones
ilimitadas a sus empleados “esto es lo que tienes que lograr en este tiempo … y te puedes ir de
vacaciones cuantas veces quieras. Yo te invito a vivir la experiencia de los valores de mi compañía y te
pago por el resultado al que tienes que llegar; si lo haces bien y con 6 meses de trabajo lo resuelves: Be
my guest”.

No obstante, estas no son estrategias que se establezcan de un día para otro en las
organizaciones, ya que requiere de un alto nivel de madurez tanto por parte de la organización como del empleado. Pero la tendencia va en ese sentido, estamos hablando de la vanguardia del
mundo organizacional, de una nueva relación obrero-patronal que está a años luz del concepto de
relación laboral que se tenía en el siglo XX; un nivel de relación mucho más maduro y evolucionado.

Cuanto más rápido lo entendamos y lo manejemos, mas rápido estaremos tomando ventaja de estos modelos en beneficio de la organización.