Los retos de las emprendedoras en México

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Un estudio publicado por Value for Women, titulado “Creando oportunidades, Fortaleciendo el ecosistema para emprendedoras en México”, analiza los retos que enfrentan más de 125 mujeres emprendedoras de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey

Un estudio publicado por Value for Women, titulado Creando oportunidades, Fortaleciendo el ecosistema para emprendedoras en México, analiza los retos que enfrentan más de 125 mujeres emprendedoras de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

El estudio se enfoca en las micro, pequeñas y medianas empresas, así como a las llamadas “Pequeñas empresas en crecimiento” (PEC). Es decir, aquellas que tienen potencial significativo para crecer.

Y para tratar de determinar los principales retos que enfrentan las mujeres de nuestro país, se analizaron cinco dimensiones del ecosistema emprendedor:

1. El entorno de las políticas públicas y el sector de las PEC en México

Según el ranking realizado por WEVentureScope en 2013, México ocupa el cuarto lugar con una calificación de 60.2 sobre 100 en una lista de 20 naciones latinoamericanas que apoyan y promueven el emprendimiento femenino. El primer lugar lo ocupa Chile con 64.8, el segundo lugar Perú con 62.4 y el tercer lugar Colombia con 61.8.

Actualmente, el INADEM ofrece una diversidad de opciones para las emprendedoras, tanto virtualmente como en persona. Además, coordina y alinea los servicios gubernamentales con los programas segmentados, a través de las instituciones que apoyan a las PEC.

Sin embargo, la gran mayoría de las emprendedoras desconocen la existencia de los programas y servicios ofrecidos por el gobierno, así como cierta insatisfacción con el acceso a los servicios. De hecho, una pequeña porción del total de las encuestadas (14%) había escuchado y hecho uso de las oportunidades de financiamiento que ofrece la Secretaría de Economía.

Además, las participantes del estudio cuestionaron la transparencia y la disponibilidad de acceso a los programas y expresaron que los procesos de solicitud de financiamiento son complejos y excluyentes para las mujeres.

2. Finanzas y capital de inversión

Los préstamos comerciales para las empresas más pequeñas tienen las tasas más altas de interés: Microempresa: entre 16% y 27%, Pequeña empresa: entre 11% y 17% y Mediana empresa: entre 9% y 13%.

Las mujeres en el estudio utilizaron fuentes de financiamiento personales para hacer crecer sus empresas, incluyendo ahorros, ventas, préstamos personales y tarjetas de crédito.

Desafortunadamente las características de las empresas lideradas por mujeres con frecuencia las excluye del financiamiento apropiado. Las mujeres están sobre-representadas en los sectores que son considerados como típicamente femeninos y menos representadas en los sectores dominados por los hombres, como la ingeniería o la tecnología.

Las participantes del estudio señalaron, también, que los inversionistas de capital de riesgo siguen prefiriendo invertir en empresas lideradas por hombres y que incluso cuando realizan un pitch frente a estos inversionistas basan sus decisiones en preguntas personales como el estado civil o la edad de los hijos de las emprendedoras.

Solamente 28% del total de la muestra recibió algún tipo de capacitación en temas financieros, y solo 10% de dichas mujeres encontraron que esa capacitación fue útil para su crecimiento.

3. El desarrollo de capacidades empresariales y redes para el emprendimiento

En comparación con otros países en Latinoamérica, las mujeres en México se benefician de la buena oferta de servicios de desarrollo de capacidades y habilidades empresariales y también tienen mejor acceso a redes de negocios. El 70% de la muestra total recibió capacitación en cursos de desarrollo de planes de negocio.

Y a pesar del buen acceso, muchos programas de apoyo técnico no están dirigidos específicamente a las mujeres, y los que sí, solo ofrecen programas básicos en zonas urbanas.

El 39% de la muestra total no pertenece a ninguna red de negocios, mientras que 35% de la muestra es parte de una red exclusiva para mujeres y 14% del total forma parte de una red de género mixto.

El 24% de la sub-muestra PEC dijo que no había recibido capacitación para el desarrollo de sus capacidades, comparado con un 16% de la sub-muestra de las microempresas.

Sólo 13% de las encuestadas se enteró de las oportunidades de desarrollo de capacidades a través de los medios de comunicación, el 12% se enteró a través de un familiar.

Otras expectativas y prejuicios culturales a menudo excluyen a las mujeres de participar en eventos de redes de negocio al estilo del happy hour, como lo hacen los hombres. Las mujeres pueden ser juzgadas inconscientemente por sus colegas o vistas de manera distinta, si participan en estas actividades.

4. Inclusión de mujeres en las cadenas de suministro de valor en México

El estudio del Centro de Ciudadanía Corporativa de la Fundación de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos encontró que las propietarias de empresas constituyen 9.7% de la fuerza laboral mexicana y sólo 1% de la fuerza laboral incluye a empresas dirigidas por mujeres que emplean a una o más personas.

Otra barrera para la participación de las PECM en las cadenas de suministro de valor a nivel global es la débil articulación internacional, articulación que requiere de capacidad técnica y legal para exportar productos.

Las mujeres de las cuales las empresas internacionales quisieran comprar, representan 1/20,000 de la población laboral de México.” En resumen, uno de los principales desafíos de involucrar a las mujeres en las cadenas de suministro es que hay muy pocas

5. Entorno cultural y familiar

Muchas mujeres indicaron que además de ser motivadas por la pasión y las ganas de ser emprendedoras, les era muy importante crear una empresa que resolviera alguna problemática social y/o ambiental.

En cuanto a la percepción de apoyo que reciben por parte de sus familiares para el emprendimiento, participantes en la encuesta respondieron que 81% siente apoyo de su familia nuclear; 84%, de su padre; 77%, de su madre; 86%, de su pareja y 94%, de sus hijos.

La Fundación Origen tiene una línea telefónica que ofrece a las mujeres apoyo y orientación psicológica, legal o de cuestiones de salud, de manera gratuita. Origen vincula las mujeres con una o más de las 6 mil instituciones socias o 3 mil abogados en toda la nación.

El machismo sigue siendo una barrera cultural muy grande que las mujeres deben combatir desde su formación personal y profesional, hasta el emprendimiento y operación de un negocio.

Aunque los roles de hombres y mujeres están cambiando, las mujeres siguen siendo, en gran medida, las responsables de llevar a cabo las tareas domésticas, lo cual limita la cantidad de tiempo que tienen para invertir en hacer crecer sus empresas.

En los grupos focales de Monterrey, las mujeres citaron la inseguridad ciudadana como un factor de riesgo y como una posible barrera para el crecimiento de su negocio. Las mujeres son más susceptibles a robo y delincuencia en comparación con sus contrapartes masculinas, y las PEC lideradas por mujeres son frecuentemente más vulnerables debido a que tienden a ser más pequeñas (en comparación a otras empresas) e invertir menos en seguridad.