Mario Espinosa, cuando las ideas trastocan vidas

0

Innovación, adaptabilidad y disrupción, necesarias para el cambio de paradigma, afirma

La manera de hacer negocios y ofrecer productos para satisfacer las necesidades de clientes y usuarios se transforma con el paso del tiempo. En una sociedad más globalizada y con información casi al alcance de todos, es necesario implementar desde las empresas, estrategias que permitan mostrar que se está a la vanguardia; y, sobre todo, preocupados y ocupados en lo que sucede en el aquí y en el ahora, es decir, tener un pensamiento openminder.

Conceptos como innovación, adaptabilidad, disrupción o resiliencia, están presentes en aquellos empresarios, creativos, directivos y profesionistas, que trabajan en generar cambios que beneficien a las empresas y, por ende, al país.

Tal es el caso de Mario Espinosa, vicepresidente para América Latina y El Caribe en Herman Miller, empresa que se ha enfocado en crear espacios de trabajo que realmente transformen la vida de quienes están en ellos, pero ¿cómo llegar a este nivel de adaptabilidad?

El proceso no surge de la noche a la mañana, lo principal es entender al cliente, de qué va su negocio, qué ofrece y qué busca como empresa. Además, de que es fundamental pensar en el talento, esa pieza que permite el engranaje de cualquier negocio y que se convierte en un agente de cambio, por ello, se vuelve esencial entregar un producto dinámico, ágil, productivo y de clase mundial.

“Queremos que el espacio de trabajo sea una máquina de prosperidad tanto para la organización, como para el individuo”.

El cambio es una realidad y una necesidad

Mario Espinosa, quien es un openminder, asegura que el cambio es ya una realidad, pero también, una necesidad. El trabajo está yendo más allá́ de las oficinas, está traspasando fronteras; los profesionistas de hoy ya piensan en crear experiencias, en alcanzar un balance entre las distintas actividades del día a día, por lo que ya no se puede regresar a modelos en los que sólo se transitaba hacia una sola dirección, sino que hay que generar toda una máquina de prosperidad tanto para la organización como para el individuo.

Hoy más que nunca, es necesario crear y propiciar espacios en los que las ideas fluyan, lugares en donde los colaboradores se sientan parte de un todo, en donde sea el dinamismo el que impere en el actuar, para obtener resultados que contribuyan de una u otra manera la sociedad.

Ante este nuevo movimiento disruptivo, el papel de los empresarios y su visión hacia lo que se quiere en el futuro, que ya es hoy, será la base para poder crear una realidad que lleve hacia el éxito.