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Fundaciones y ONGs necesarias pero reguladas

Impulsa Hacienda medidas de control para fundaciones. Busca evitar evasión fiscal o lavado de dinero La cruzada por el combate a la corrupción emprendida por […]


Fundaciones y ONGs necesarias pero reguladas
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Impulsa Hacienda medidas de control para fundaciones. Busca evitar evasión fiscal o lavado de dinero

La cruzada por el combate a la corrupción emprendida por la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha llegado a las fundaciones que realizan alguna actividad en beneficio de la sociedad, pero que pudieran ser utilizadas para realizar algún tipo de manejo irregular de recursos, tanto públicos como privados.

Y es que en México hay cerca de 9 mil fundaciones sin fines de lucro, pero que reciben donativos u otros ingresos, y que a decir del Gobierno Federal podrían estar ocultado o disfrazando algun tipo de evasión fiscal.

En nuestro país y en otras latitudes se señala que hay entidades como las fundaciones que hacen operaciones y que han quedado sin inspección o son utilizadas para liberarse del pago de impuestos mediante donaciones.

Un ejemplo se observó en el 2019, cuando el Servicio de Administración Tributaria (SAT) aplicó multas a mil 461 donatarias -de las 9 mil 366 autorizadas- por incumplir obligaciones de transparencia relacionadas con los donativos por los sismos de septiembre de 2017.

Es por eso que a raíz de los temblores que dañaron muchos inmuebles e infraestructura social, el SAT emitió reglas para que las donatarias, entre asociaciones civiles, fundaciones e instituciones de asistencia privada, informaran si habían recibido donativos y en qué los gastaron. Incluso las que no captaron aportaciones debieron reportarlo en al menos uno de los cinco informes que les pidió el órgano fiscalizador.

De esta forma, con el fin de concentrar el mayor monto de recursos vía contribuciones, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) propuso en la Miscelánea Fiscal 2021 que aquellas fundaciones u organizaciones que obtengan más del 50% de sus ingresos de actividades diferentes a donativos perderán su autorización ante el SAT para evitar que realicen actividades lucrativas.

El Reporte de Donatarias Autorizadas 2019 arrojó que “no necesariamente existe simetría entre los donativos recibidos por las donatarias autorizadas y la cantidad efectivamente deducida por parte de quienes efectúan los donativos”.

Por ejemplo, en ocasiones los donativos no son deducidos por los contribuyentes, incluso cuando se han emitido los comprobantes necesarios para ello, como en el caso de las aportaciones realizadas por asalariados que no están obligados a presentar la declaración anual y que optan por no presentarla.

Es así que las personas morales autorizadas recibieron 47 mil 659 millones de pesos de donativos, mientras que 132 mil 323 millones de pesos provinieron de otros ingresos.

Ese comportamiento fue similar en el reporte de 2020, ya que las organizaciones recibieron 48 mil millones de pesos por donativos, pero 130 mil millones de pesos vinieron de otros ingresos.

Maribel Trejo Estudillo, presidenta de la Comisión Técnica de Sector Empresa Entidades con Propósitos no Lucrativos, del Colegio de Contadores Públicos de México, explicó que el último párrafo del Artículo 80 de la Ley del ISR prevé que las fundaciones pueden recibir ingresos diversos con un tope de 10 por ciento del total y que, en caso de rebasar ese umbral, se tiene que pagar el impuesto.

“Lo más preocupante es que de todas las organizaciones que viven de otras actividades prestando un servicio gratuito a sus beneficiarios y haciendo una tarea titánica, se vean en este límite de perder la autorización del SAT. Nos preocupa que esto pase porque sería un sinnúmero de organizaciones que podrían perder la categoría de donataria autorizada y otro sinnúmero de organizaciones podrían extinguirse”, advirtió.

La situación es algo más complicada en virtud de que el voluntariado y la donación son, sin duda, dos de las manifestaciones de la ciudadanía, pero que también han sido objeto de abusos e irregularidades que han sido detectadas por el actual Gobierno Federal que busca eliminar cualquier tipo de abuso; en este caso de evasión de contribuciones.

Fuentes periodísticas indican que el 80% de la población mexicana prefiere apoyar directamente a los necesitados que contactar a dichas organizaciones, además, sólo el 0.4% de la Población Económicamente Activa trabaja en el sector no lucrativo, porcentaje cinco veces menor que en otros países en vías de desarrollo.

El esfuerzo de la sociedad civil equivale al 1.4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, cifra que puede, y debe, elevarse. Y es que la filantropía puede ser una herramienta de cambio social si se vincula correctamente con las causas y los actores.

Recientemente, el Centro Mexicano para la Filantropía creó la acreditación en Institucionalidad y Transparencia para fomentar la confianza de las entidades donantes (empresas, fundaciones y particulares).

Para obtener dicha acreditación las fundaciones deben cumplir con diez referencias objetivas, no controversiales y de fácil comprobación, que reflejan el nivel de desarrollo institucional de la organización y que le permiten a cualquier persona, empresa o institución conocer con certeza algunas características de una organización privada, no lucrativa y de servicio a terceros.

Por otra parte, la Junta de Asistencia Privada (JAP), la cual fija los requisitos para autorizar la operación de las fundaciones, aprueba sus estatutos y registros y les da seguimiento.

Otras entidades reguladoras son la Comisión de Fomento a las Actividades de las Organizaciones de la Sociedad Civil y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que sólo otorga el estatus de donatarias cuando las fundaciones y asociaciones entregan informes financieros.

El punto más importante de la propuesta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es que el próximo año, las donatarias que obtengan más de 50% de sus ingresos por actividades no relacionadas a su objeto social perderán su autorización para operar. Además, cuando pierdan su autorización, deberán dar todo su patrimonio a otras donatarias.

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