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Reinserción social digna para las mujeres

La Cana surge por la necesidad de apoyar a las mujeres que se encuentran en reclusorios, para que tengan una mejora calidad de vida dentro […]


Reinserción social digna para las mujeres
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La Cana surge por la necesidad de apoyar a las mujeres que se encuentran en reclusorios, para que tengan una mejora calidad de vida dentro y fuera de los mismos

La Cana surge hace 5 años, cuatro socias, tres abogadas y una psicóloga, trabajan día tras día para ofrecer a las mujeres que se encuentran en reclusorios, tanto del Estado de México como de la Ciudad de México, mejores oportunidades para que su vida cambie.

La vida en un penal no es sencilla, las reclusas viven con infinidad de carencias, necesidades básicas que no son cubiertas, principalmente por falta de dinero. Ante esta realidad, este grupo de 4 mujeres, junto con diversos aliados, las capacita a través de programas que están orientados a que en cuanto ellas tengan su libertad, se puedan reinsertar a la sociedad, tanto en lo personal, como en lo laboral.

Mercedes Becker, cofundadora de La Cana, y psicóloga, nos narra que en lo que ellas se centran no es en el delito que se cometió, sino que se enfocan en el ser humano, entenderlas es básico, pues gracias a sus historias de vida, es que se les puede ayudar en su proceso de transformación. Pues en sus palabras, La Cana es esa plataforma que les ayudará a salir adelante con sus propias habilidades.

Programas que llevan al empoderamiento

Como parte de su programa de ayuda, existen 5 líneas que son esenciales para cumplir con sus objetivos:

  1. Capacitación laboral. Se les dan talleres de técnicas en tejido, bordado, macramé tramado textil, costura y chaquira para que ellas puedan crear materiales, los cuales son vendidos tanto en puntos de venta, como en tiendas de consignación y en otros casos, sobre pedido. Hasta el día de hoy tienen 160 mujeres trabajando dentro de reclusorios y 21 mujeres afuera que siguen directamente en La Cana. Se les paga de manera quincenal, y en función de la cantidad de productos que elaboran, lo que las hace trabajar cada día más duro, para incrementar sus ingresos. Cabe destacar que la calidad es algo esencial{.

 

  1. Salud mental. En él, se les brindan talleres con temáticas como maternidad responsable, prevención de violencia de género, o inteligencia emocional, por mencionar algunas. Es decir, abordan temas que son necesarios para que vayan apropiándose de diversas herramientas, y empezar a sanar todos los conflictos y situaciones que tienen, muchas veces, desde su infancia.

 

  1. Educación, arte, cultura y deporte. Este programa funciona gracias a voluntarios que impartes clases de inglés, teatro, zumba, yoga, manualidades, según se tengan voluntarios, por lo general duran 10 sesiones. En el caso del área educativa, se trabaja mucho lectura y redacción y esperan iniciar el 2021 con un programa de computación dentro de las cárceles, para que tengan aún más herramientas para encontrar un trabajo digno.

 

  1. Asesoría jurídica y derechos humanos. En este, se defiende a mujeres que, ya sea, son inocentes o bien, en los casos en los que se les están violando sus derechos humanos durante el proceso penal. Se busca, además, poder incidir en políticas públicas, Mercedes nos contó que se redactó una propuesta de ley para regular el trabajo penitenciario, la cual y está en el Senado y se espera sea aprobada y se aplique en todo México.

 

  1. Seguimiento en libertad. Salir nuevamente al mundo real, es un proceso muy duro para las mujeres que perdieron su libertad, sin importar el tiempo que haya sido, pues “se enfrentan a un mundo que ya no conocen, a un estigma social tremendo, a mucho enojo de parte de la familia por un supuesto abandono y se enfrentan a la imposibilidad de poder trabajar”. Ante ello, se les apoya en su búsqueda de trabajo y además, se les ofrece la posibilidad de tomar terapia, tanto para ellas, como para su familia.

Pero todo esto no ha sido sencillo, sin embargo, nunca ha pasado por su mente la idea de tirar la toalla, de dejar nuevamente en abandono a estas mujeres que tanto necesitan de apoyos. Si bien han tenido algunos retos, estos no los ven como obstáculos, sino como áreas de oportunidad en las cuales tienen que trabajar, Finalmente, Mercedes asegura que lo que hace que la Cana funcione es el amor que le tienen a la causa.

 

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