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Marketing, ¿qué sigue después de la catástrofe?

Por: Colaborador 28 Abr 2020

Jesús Enrique MezaDirector general de causaefecto.mx La reciente pandemia que ha azotado al mundo trajo consigo algo más que problemas de salud pública; un deterioro […]


Marketing, ¿qué sigue después de la catástrofe?
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Jesús Enrique Meza
Director general de causaefecto.mx

La reciente pandemia que ha azotado al mundo trajo consigo algo más que problemas de salud pública; un deterioro económico está por verse en los próximos meses y por consecuencia, casi extraído de la teoría de Darwin, las marcas y empresas que se adapten más rápido al nuevo contexto sobrevivirán.

Adam Smith, economista escocés del siglo XVIII decía que “el consumo es el único y final propósito de la producción”, pero no bastará para las marcas con la empatía social.

Actualmente, la mercadotecnia se ha especializado en la aplicación de economía, psicología y ciencias sociales; estrategias en las empresas para lograr colocar el producto, en el momento y para el consumidor indicado.

¿Qué es el marketing profundo?

Hoy, las marcas deben trabajar en un marketing profundo porque, aunque ya se conocía que busca la comprensión y la necesidad de analizar los deseos de los consumidores, los negocios deberán luchar por un consumidor mucho más informado, más analítico, y que, después del confinamiento vivido, se habrá dado cuenta que hay muchas marcas que no requiere o que encontró alternativas más prácticas, baratas y accesibles que satisficieron su necesidad.

La problemática en salud que actualmente vivimos ha orillado a las marcas a hacer uso excesivo de una estrategia de precios, donde los descuentos convergen ya casi de forma obligatoria entre una marca y el consumidor.

Este escenario será temporal, ya que el consumidor eventualmente buscará algo más que obtener descuentos; y es aquí donde la base filosófica creada por el padre de la Mercadotecnia, Philip Kotler; se hace presente en las estrategias de las marcas para volver a sus orígenes, “back to basics”.

De regreso a las P’s

¿Cómo poner en el reflector nuevamente las marcas? Comprender las famosas P´s: Producto, Precio, Promoción, Plaza, Presencia Física, Procesos y Personas; si bien a lo largo del tiempo se han ido modificando, dentro de estos 7 puntos hay factores críticos de éxito que ayudarán a las empresas, siempre y cuando lo implementen de forma correcta.

Bajo este tenor, recomiendo que enfoques tus esfuerzos de mercadotecnia en estos 3 puntos.

Posicionamiento como ventaja competitiva

Es el conjunto de acciones tendientes a establecer una posición provechosa y sostenible, por ejemplo, si tu competencia se ve favorecida por “tener precios bajos” y tu producto o servicio podría verse afectado para empatarse en precio, deberás inyectarle un “valor agregado” que marque diferenciación en tu marca. Para lograr una posición positiva y única en la mente del consumidor hay que enfatizar superioridad, aquí lograrás posicionamiento versus la competencia.

Planeación comercial

La actual contingencia sanitaria y la crisis económica son excelentes ejemplos para contar con un plan comercial, por lo que tiene gran trascendencia para la continuidad y operación del negocio, ya que, ante un mercado cambiante, las brechas generacionales, la globalización, la tecnología, entre otros, son la mejor escuela para comprender que la innovación requiere de flexibilidad. Es necesario aprovechar los momentos de vacas gordas y reinventarse en momentos de vacas flacas.

La planeación comercial debe tener su base en los siguientes lineamientos.

–          Detectar oportunidades y tendencias del mercado

–          Cuantificar al mercado, quiénes son tus posibles compradores

–          Fijar metas y objetivos de ventas a corto plazo (una vez pasado el problema podrás replantear el esquema comercial)

–          Selección de estrategias de venta

–          Evaluación, te ayudará a tomar decisiones sobre los planes

En conclusión, el posicionamiento de una marca es el lazo, la conexión entre el producto y la mente del consumidor y usuario, distinguiéndolo cualitativamente. Hoy las marcas no solamente deben proyectarse de forma aislada, hoy deben representarse de forma personal para comunicar diferenciación y estimular la demanda del comprador a través de sus sentidos y emociones, aquí radica el crear un posicionamiento poderoso, que inspire confianza y del cual emane una promesa relevante y diferenciadora.

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