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Por: Dr. Francisco Suárez Hernández. Director de Asuntos Públicos y Relaciones Estratégicas FEMSA. Ex Presidente del Consejo del World Environment Center.
Correo electrónico: francisco.suarezh@gmail.com
La economía circular es un modelo que busca transformar la forma en que producimos y consumimos bienes y servicios, eliminando el desperdicio desde su diseño. En México, este enfoque ha ganado tracción en los últimos años, impulsado por la necesidad de abordar desafíos ambientales y económicos de manera sostenible. En la presente columna te comparto buenas señales, mejores prácticas y ejemplos de esto:
– Plan Nacional de Desarrollo: En este documento, el gobierno mexicano menciona la necesidad de transitar hacia un modelo de desarrollo sostenible, incorporando principios de economía circular para fomentar la conservación de recursos.
– Cadenas de Suministro Sostenibles: Varias empresas pioneras en México han empezado a adoptar prácticas de economía circular en sus cadenas de suministro. Esto incluye el uso de materiales reciclados y el rediseño de productos para facilitar su reciclabilidad.

– Programas de Capacitación: Universidades y ONG´s están ofreciendo programas educativos sobre economía circular, dirigidos a profesionales y estudiantes, para fomentar una cultura de sostenibilidad y responsabilidad en el consumo.
– Proyectos de Reciclaje Avanzado: La inversión en tecnologías de reciclaje e innovación está permitiendo desarrollar procesos más eficientes para transformar desechos en nuevos productos. Por ejemplo, el uso de tecnología de separación automatizada y biotecnologías para el reciclaje de plásticos.
– Aplicaciones Digitales: El auge de plataformas digitales que conectan a consumidores y empresas de reciclaje ha facilitado la recolección y clasificación de materiales reciclables, mejorando la tasa de reciclaje en áreas urbanas.
– Colaboraciones Internacionales: México ha establecido alianzas con organizaciones internacionales para compartir conocimientos, tecnologías y mejores prácticas en el ámbito de la economía circular, fortaleciendo su capacidad de implementación de proyectos.
– Indicadores de Sostenibilidad: La implementación de métricas para evaluar el impacto ambiental y social de las prácticas de economía circular es una tendencia creciente, permitiendo a las empresas y al gobierno medir y reportar progresos de manera efectiva.
La Confederación de Cámaras Industriales de México (CONCAMIN) estableció desde hace un año: La Comisión de Economía Circular
Este esfuerzo representa un compromiso significativo hacia la transformación de los modelos de producción y consumo en la industria mexicana, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Una de las acciones más destacadas ha sido la elaboración de un marco de trabajo que busca sensibilizar a los miembros de CONCAMIN sobre la importancia de adoptar estrategias circulares. Esto incluye promover el reciclaje, la reutilización de recursos y la reducción de desechos a lo largo de las cadenas de suministro.
Me dio mucho gusto escuchar el:
Mensaje Alicia Bárcena, Secretaria de SEMARNAT, durante la 108 asamblea general ordinaria de la CONCAMIN
Resaltó y reconoció el gran trabajo de la Comisión de Economía Circular y mencionó en su mensaje de clausura que:
“Se debería proponer a la economía circular como un nuevo sector industrial”. Aplaudió que la Cámara de Diputados y el Senado de la República aprobaron por unanimidad la Ley General de Economía Circular, mostrando el compromiso desde el sector público.

La sensibilización también ha sido un foco importante. A través de campañas de comunicación y capacitación, se ha promovido la educación sobre la:
Economía circular en las empresas, enfatizando cómo estas estrategias benefician al medio ambiente, pueden generar ahorros significativos y abrir nuevas oportunidades de negocio.
Otro ejemplo a resaltar, y donde pude participar, son los avances durante la Instalación de la Comisión Especial de Economía Circular y Desarrollo Empresarial, donde compartió el Senador Néstor Camarillo Medina:
“México inicia una nueva etapa, donde el desarrollo económico y la sostenibilidad se complementan”, también mencionó sobre su participación durante el WEF en Davos 2026 y el poder aprender de mejores prácticas globales de economía circular y buscar implementarlas en México.

Algunas compañías y proyectos en México que tienen economía circular en su ADN:
1. Texinova: Opera como centro industrial de reciclaje, recuperando fibras para su reutilización en diversas aplicaciones.
2. Biofase: Esta empresa produce bioplásticos a partir de aguacate, utilizando los residuos de esta fruta para crear productos biodegradables que sustituyen los plásticos convencionales.
3. Ecolana: Plataforma que facilita el reciclaje y la economía circular a través de una red de usuarios y empresas comprometidas con el medio ambiente.

4. Biobreak: Con sede en Mexicali, Baja California, se especializa en rescatar residuos orgánicos, post-industriales, como ejemplo conchas marinas, para desarrollar aditivos biodegradables, fórmulas compostables y resinas sintéticas ecológicas.

En resumen, México está dando pasos significativos hacia la implementación de un modelo de economía circular.
Sin embargo, el camino requiere de más colaboración entre sector público y privado de la mano con la sociedad civil y la academia, para lograr resultados sostenibles a largo plazo. La transición hacia este modelo aborda problemas ambientales y ofrece oportunidades económicas y sociales, mejorando la calidad de vida de los mexicanos e inspirando para que:
¡¡¡Millones de mexicanos más emprendan acciones sostenibles basados en la economía circular!!!
