El calor intensifica riesgos digestivos; expertos recomiendan hidratación, seguridad alimentaria y probióticos para proteger la salud.
El incremento de temperaturas en distintas regiones del país no solo representa un riesgo por golpes de calor o deshidratación, también está impactando de manera directa la salud digestiva de millones de personas. Ante este panorama, especialistas y la farmacéutica Opella hacen un llamado a reforzar hábitos de autocuidado digestivo durante la temporada de calor.
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, las ondas de calor se han intensificado en los últimos años, afectando especialmente a poblaciones vulnerables como adultos mayores, niños, mujeres embarazadas, trabajadores al aire libre y personas con enfermedades previas. Sin embargo, cualquier persona puede resentir sus efectos en el sistema digestivo, desde inflamación y reflujo hasta infecciones e intoxicaciones alimentarias.
Uno de los principales factores de riesgo es la deshidratación. Cuando el cuerpo pierde líquidos, la digestión se vuelve más lenta y el equilibrio intestinal puede alterarse, provocando molestias como estreñimiento, diarrea, acidez o náuseas. El calor también afecta al sistema cardiovascular, ya que la disminución del volumen sanguíneo genera fatiga, taquicardia y mayor desgaste físico.
La seguridad alimentaria se vuelve crítica en este contexto. Las bacterias pueden multiplicarse rápidamente cuando los alimentos permanecen a temperaturas entre los 4 °C y 60 °C, conocida como la “zona de peligro”. Microorganismos como Salmonella, E. coli y Campylobacter encuentran condiciones ideales para desarrollarse, aumentando el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos. Incluso platillos cocidos pueden representar un riesgo si permanecen demasiado tiempo a temperatura ambiente. Expertos advierten que dejar comida fuera del refrigerador por más de dos horas, o una hora en temperaturas extremas, favorece la aparición de toxinas resistentes al calor que no siempre se eliminan al recalentar.
Frente a este panorama, especialistas recomiendan reforzar el autocuidado digestivo con hábitos simples pero efectivos: mantenerse hidratado durante el día, priorizar comidas ligeras, reducir alimentos fritos o muy picantes y cuidar la higiene y conservación de los alimentos. También sugieren refrigerar las sobras rápidamente en recipientes poco profundos, verificar la temperatura del refrigerador y recalentar adecuadamente los alimentos antes de consumirlos.
Erika Cabrera, Directora de Asuntos Científicos de Opella, subraya que “la salud digestiva puede verse especialmente afectada durante la temporada de calor debido a factores como la deshidratación, los cambios en la alimentación y una mayor exposición a bacterias presentes en alimentos mal conservados. Mantener hábitos de autocuidado, una buena hidratación y apoyar el equilibrio intestinal con aliados como Bacillus clausii puede hacer una diferencia importante en el bienestar digestivo de las familias mexicanas”.
Los probióticos han cobrado relevancia dentro del cuidado digestivo. La FAO y la OMS los definen como “microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del huésped”. Sin embargo, especialistas advierten que no todos los productos son iguales y que sus beneficios dependen de la cepa específica utilizada. Por ello, recomiendan elegir probióticos con identificación clara de cepa, respaldo clínico y evidencia científica sobre sus beneficios.
En el caso de Bacillus clausii, se ha demostrado que ayuda a fortalecer la barrera intestinal, favorece la absorción de nutrientes y contribuye a estimular las defensas naturales del organismo frente a microorganismos dañinos. En una temporada donde el calor ejerce presión adicional sobre el cuerpo, cuidar el sistema digestivo se convierte en una forma esencial de autocuidado y bienestar integral.
Opella, tercer actor global en el mercado de autocuidado y suplementos, reafirma su compromiso de poner la salud en manos de las personas, con marcas líderes como Allegra, Buscapina, Histiacil, Enterogermina y Pharmaton. Con sede en Francia y presencia en México, la compañía impulsa la educación en salud y la prevención como pilares de su estrategia.
En conclusión, el calor en México no solo exige medidas de protección contra la deshidratación, sino también un enfoque integral de autocuidado digestivo. La combinación de hábitos saludables, seguridad alimentaria y el uso responsable de probióticos puede marcar la diferencia en el bienestar de las familias mexicanas.