La desarrolladora mexicana liderada por Tony Gebara, CEO de Rakennus, impulsa un modelo de negocio que convierte edificios antiguos en departamentos modernos y seguros, con costos hasta 30% menores al promedio del mercado capitalino, mitigando la crisis habitacional y la gentrificación en zonas céntricas.
En la Ciudad de México, donde la crisis habitacional y el encarecimiento de la vivienda han marcado la última década, Rakennus Renovación Urbana ha encontrado una fórmula innovadora: transformar edificios antiguos en departamentos modernos, seguros y funcionales. La compañía, con más de 30 años de experiencia, se ha consolidado en colonias como Benito Juárez y Cuauhtémoc gracias a un modelo de reciclaje urbano que aprovecha estructuras existentes para reducir costos y ofrecer precios hasta 30% más bajos que el promedio del mercado.
“Lo que hacemos es darle una segunda vida a inmuebles que parecían condenados al abandono. Con ingeniería y certificaciones independientes demostramos que pueden ser tan seguros como un desarrollo nuevo”, explicó Tony Gebara, socio fundador y CEO de Rakennus.
El proceso inicia con la adquisición de edificios en zonas de alta demanda. Posteriormente, se realizan dictámenes estructurales y certificaciones técnicas que avalan su seguridad. Una vez aprobados, se remodelan por completo instalaciones eléctricas, hidráulicas y acabados, garantizando estándares actuales de habitabilidad. “Nuestro diferenciador técnico es que no dejamos nada al azar. Un edificio de 60 años puede tener la misma seguridad estructural que uno recién construido, siempre que se intervenga con rigor”, añadió Gebara.
Rakennus busca atender a familias jóvenes, habitantes tradicionales de estas colonias e inversionistas interesados en rentas de corta estancia. “Queremos que los vecinos originales no sean desplazados. Nuestro reto es mitigar la gentrificación y demostrar que el reciclaje urbano puede ser inclusivo”, señaló el directivo.
El modelo también permite optimizar tiempos de construcción y reducir el impacto ambiental. Al aprovechar estructuras existentes, se disminuye el uso de materiales nuevos y se evita la demolición masiva, lo que contribuye a una ciudad más sostenible. “La vivienda no debe ser un lujo, debe ser un derecho. Y si podemos hacerlo con menos impacto ambiental, mejor aún”, subrayó Gebara.
La compañía ha integrado herramientas digitales para acelerar la colocación de unidades en preventa. “Hoy el consumidor busca transparencia y rapidez. Usamos plataformas digitales para mostrar avances de obra, certificaciones y precios en tiempo real”, explicó. Rakennus también evalúa alianzas con fondos institucionales para triplicar su volumen de proyectos. “Queremos atraer jugadores que compartan nuestra visión, pero manteniendo siempre el control de calidad. Cada proyecto pasa por auditorías externas y dictámenes estructurales independientes”, puntualizó.
El CEO de Rakennus subrayó la necesidad de que las autoridades capitalinas impulsen una ley de reciclaje urbano más profunda que complemente el Reglamento de Construcciones actual. “El artículo 62 es un inicio, pero necesitamos un marco legal que incentive la reconversión de edificios y dé certeza jurídica a compradores e inversionistas”, afirmó.
La empresa propone políticas públicas que regulen la reconversión y otorguen beneficios fiscales a proyectos que reduzcan el impacto ambiental y preserven la identidad de las colonias. “No se trata solo de construir departamentos, sino de regenerar comunidades”, concluyó Gebara.
Con este modelo, Rakennus se posiciona como una alternativa clave para enfrentar la crisis habitacional en la capital, ofreciendo viviendas más accesibles, seguras y sostenibles. La visión de Tony Gebara apunta a que, en los próximos años, la reconversión de edificios antiguos se convierta en una política urbana estratégica para la Ciudad de México.