Con miles de aficionados, una derrama económica estimada en más de 22 mil millones de pesos y una espectacular clasificación encabezada por Lewis Hamilton, el Gran Premio de México 2026 confirma su importancia en el automovilismo mundial.
La fiesta de la Fórmula 1 lo volvió a hacer, ya que nuestro país se convirtió nuevamente en el epicentro de la velocidad, la adrenalina y la emoción que solamente el máximo circuito del automovilismo puede generar. Miles de aficionados llenaron de color, entusiasmo y pasión las instalaciones del Autódromo Hermanos Rodríguez, confirmando que el Gran Premio de México es mucho más que una competencia deportiva: es un verdadero espectáculo internacional.
Desde el primer día de actividades, la capital mexicana respiró un ambiente de celebración. Los motores, las tribunas repletas y la presencia del mundo empresarial y del espectáculo alrededor de este acontecimiento reafirmaron el atractivo de una competencia que trasciende las pistas y coloca a México frente a los ojos del mundo.
Las cifras reflejan su importancia. La Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de México estima una derrama económica superior a los 22 mil 228 millones de pesos, impulsada por el turismo, la hotelería, los restaurantes, el entretenimiento y el consumo asociado al evento. Un impacto que confirma a la Fórmula 1 como uno de los grandes motores económicos y turísticos de la capital.
La emoción alcanzó uno de sus momentos más intensos durante la clasificación del sábado, cuando Lewis Hamilton, al volante de Ferrari, conquistó la pole position con un tiempo de 1:16.514 minutos. El británico consiguió así su primera posición de privilegio con la escudería italiana, mientras que George Russell, de Mercedes, aseguró el segundo lugar y Charles Leclerc completó los tres primeros puestos.
La jornada reunió a 147 mil 889 aficionados, quienes disfrutaron de una batalla extraordinaria sobre el asfalto mexicano, en medio de una atmósfera que combinó deporte, entretenimiento y pasión.
Pero la fiesta todavía no termina. Este domingo, el Autódromo Hermanos Rodríguez volverá a vibrar con la carrera principal, donde los mejores pilotos del planeta buscarán conquistar uno de los escenarios más emblemáticos del campeonato.
México ya ganó como anfitrión. Ahora falta conocer quién levantará el trofeo. Mañana será un gran día para la Fórmula 1 y para los miles de aficionados que han convertido este Gran Premio en una auténtica celebración mundial.