URBANOS implementa en México un proyecto único de bacheo ciudadano que replantea la forma en que se mantiene la infraestructura vial urbana. La iniciativa consiste en un sistema de reparación puntual que puede ser aplicado directamente por los propios vecinos frente a sus hogares, mediante la entrega organizada de material y acompañamiento técnico en coordinación con los gobiernos locales.
El modelo parte de una lógica simple: el producto de bacheo tiene el mismo precio que el asfalto caliente, pero incorpora participación comunitaria como eje central. Cada distrito y colonia recibe el material casa por casa, permitiendo que ciudadanía y autoridad trabajen juntos para resolver un problema cotidiano: el deterioro de calles.
URBANOS únicamente opera el bacheo puntual, enfocado en reparaciones inmediatas donde cualquier ciudadano puede aplicar el material frente a su vivienda. Esta metodología reduce tiempos de respuesta, mejora la percepción de servicio público y genera corresponsabilidad social en el cuidado de la infraestructura.
“ El verdadero valor del servicio público está en la rapidez y en la cercanía. Cuando resolvemos problemas cotidianos con soluciones simples y accesibles, recuperamos algo fundamental: la confianza del ciudadano”, explica Elías Chayo, Director General de Grupo Urbanos. “El que confía en nosotros se va con una sonrisa”, resalta.
La iniciativa surge en un contexto donde el mantenimiento urbano se vuelve crítico. El mercado de mantenimiento y reparación de infraestructura en México registró crecimiento sostenido en 2025 debido a la presión de urbanización y envejecimiento de vialidades, según el informe “Mexico Infrastructure Maintenance & Repair Market” publicado por IMARC Group.
“El servicio no debe ser complicado para ser efectivo. Cuando el ciudadano ve resultados inmediatos, entiende que la infraestructura también puede responder a su realidad diaria”, agrega Elías Chayo.
Con este esquema de bacheo ciudadano, URBANOS reafirma su liderazgo en proyectos integrales con gobierno y demuestra que la innovación urbana no siempre requiere grandes obras, sino modelos que integren a la comunidad en la solución.

