Contenido
El desarrollo urbano contemporáneo apunta hacia un modelo donde las personas puedan realizar la mayoría de sus actividades diarias en trayectos cortos, privilegiando la movilidad peatonal, el transporte público y una mejor calidad de vida; en ello coincidieron expertos en el sector inmobiliario en el webinar “Radiografía del Real Estate en CDMX: Tendencias de renta y comportamiento del usuario”, que se llevó a cabo en el marco del University Day, iniciativa de University Tower.
Hoy en día, los compradores buscan proyectos que les permitan estar cerca de centros laborales, universidades, hospitales, espacios culturales, comercio y servicios; por ello, la ubicación tiene un peso determinante en la decisión de compra o de renta de una vivienda, incluso por encima de otros atributos.
Suscríbete a Mundo Ejecutivo para leer contenido exclusivo y recibir beneficios
Evolución de la vivienda vertical
Durante su participación en el webinar, Alejandro Cáceres Urdaneta, Key Account Manager Desarrollos & Corporativos de Inmuebles24, explicó que en la Ciudad de México, donde la disponibilidad de tierra para nuevos desarrollos horizontales es cada vez más limitada, el departamento se ha consolidado como el producto predominante en la oferta inmobiliaria.
Mientras que los espacios compactos responden a las nuevas necesidades de quienes privilegian la conectividad sobre el tamaño de la vivienda.
A ello se suma el crecimiento del trabajo híbrido, que ha elevado la importancia de contar con espacios de coworking, gimnasios, áreas comunes y servicios que permitan integrar la vida profesional y personal en un mismo entorno.
Cambio generacional
De acuerdo con Federico Jiménez, Regional Partner MX-Centro de 4S Real Estate, esta transformación responde también a un cambio generacional.
“La Generación Z y los centennials comienzan a incorporarse al mercado de compra de vivienda vertical, marcando una nueva etapa para el sector”.
El ejecutivo agregó que, la evolución del mercado muestra que, tras el fuerte crecimiento registrado entre 2020 y 2023, las ventas han entrado en un proceso de estabilización, impulsado por la escasez de oferta y por una nueva configuración de las preferencias del consumidor.
Comunidades urbanas
Especialistas del sector coinciden en que el verdadero valor de la vivienda vertical ya no reside solo en la altura de los edificios, sino en la creación de comunidades urbanas en las que las amenidades funcionan como una extensión del hogar.
Más que una tendencia arquitectónica, la verticalización representa una nueva forma de entender la ciudad.
Destacaron que el consumidor busca desarrollos que respondan a estilos de vida más flexibles y dinámicos con espacios para trabajar, ejercitarse, convivir, recibir visitas o disfrutar con sus mascotas, los cuales forman parte de una nueva definición del bienestar residencial.
Enrique Téllez, Co-Director de desarrolladora del parque®, ha señalado que las amenidades se han convertido en parte esencial de la propuesta de valor de un desarrollo. Incluso los espacios destinados para las mascotas tienen un peso similar al coworking, los gimnasios o las áreas de convivencia al momento de elegir una vivienda.
Asimismo, agregó que el valor de un proyecto también está determinado por lo que sucede fuera de él: un entorno conectado, caminable y con acceso inmediato a servicios, donde las personas puedan construir una auténtica vida urbanita, en la que estudiar, trabajar, ejercitarse, convivir y disfrutar de la ciudad forme parte de un mismo ecosistema.
“Esto significa que la experiencia no termina en la puerta del edificio, porque las amenidades también están en el entorno. Cafeterías, restaurantes, parques, centros culturales, hospitales, escuelas, corredores comerciales, espacios recreativos y sistemas de transporte conforman una red de servicios que amplía la experiencia cotidiana de los residentes”.
En este nuevo modelo urbano, la ciudad se convierte en una extensión del hogar y el verdadero lujo consiste en tener la posibilidad de realizar la mayoría de las actividades diarias a minutos de distancia, reduciendo tiempos de traslado y privilegiando una mejor calidad de vida.
Téllez mencionó que esta evolución también responde a los cambios demográficos, en los que crecen los hogares unipersonales, las parejas sin hijos y las familias con nuevas dinámicas de convivencia.
Soluciones enfocadas en las nuevas necesidades
Para Enrique Macotela, Arquitecto de University Tower®, la verticalización representa una oportunidad para construir ciudades más humanas cuando los proyectos se integran correctamente al entorno urbano.
“La vivienda vertical ya no puede entenderse solo como una solución de densidad, debe responder al contexto donde se desarrolla, favorecer la movilidad, aprovechar la infraestructura existente y generar espacios que mejoren la experiencia cotidiana de quienes la habitan. Cuando un edificio logra integrarse a la ciudad, aporta valor no solo a sus residentes, sino también al entorno urbano”.
Por su parte, Ingrid Acebo, Directora de Proyecto de University Tower®, señaló que los desarrollos actuales deben responder a una visión integral de ciudad.
“Hoy las personas buscan más que un departamento; buscan vivir cerca de lo que da sentido a su día: su trabajo, su escuela, sus espacios de convivencia, cultura y recreación. La vivienda vertical responde a esa necesidad de optimizar el tiempo y elevar la calidad de vida mediante proyectos que integran movilidad, servicios y comunidad”.
Finalmente, conforme las ciudades crecen y el suelo disponible disminuye, la vivienda vertical deja de ser una alternativa inmobiliaria para convertirse en una pieza fundamental del desarrollo urbano sostenible, donde la proximidad, la conectividad y la calidad de vida se consolidan como los nuevos indicadores del valor de una vivienda.
Síguenos en Google Noticias para mantenerte informado