Inicio » Valor nutrimental de la leche

Valor nutrimental de la leche

por Mundo Ejecutivo
0 comments 2 views

Dra. María del Pilar Milke García

Existen muy contados alimentos que hayan sido diseñados como tales por la Naturaleza. En este sentido, la leche es considerada uno de los pocos alimentos por antonomasia, ya que su razón de ser es exclusivamente ésta: alimentar. Otros alimentos en su estado original se encuentran en la Naturaleza con otras finalidades. Sea por la razón que sea, se ha considerado que la leche es el alimento más completo desde tiempos milenarios.

Actualmente más de 6,000 millones de personas consumen leche, 83% de la misma de origen bovino. 

La leche no contiene todos los nutrimentos y por ello no debemos pensar que es un alimento indispensable -ninguno lo es- o “mágico”; sin embargo, su aporte hídrico, de proteínas de alta calidad biológica, calcio, magnesio, potasio, zinc y fósforo y vitaminas como la riboflavina o vitamina B12 la hace ideal en muchas épocas de la vida por sus demandas nutrimentales específicas. 

Somos afortunados por la asequibilidad de la leche y su versatilidad, ya que de la leche se obtienen muchos y muy diversos y sabrosos productos lácteos de forma que es fácil integrarla en nuestra vida cotidiana. La leche contribuye no sólo en la alimentación (acto biopsicosocial de consumir alimentos) del ser humano sino en su nutrición (obtención de sustancias indispensable para sostener funciones vitales del organismo) para lograr un crecimiento y desarrollo adecuados, en la prevención de enfermedades y como tratamiento coadyuvante en algunas enfermedades. 

Cada vez más se ha visto su implicación en la prevención de la enfermedad periodontal, es decir, enfermedades de dientes y encías y hay más evidencias de su papel en la reducción de colesterol sanguíneo, para ayudar en el control de sobrepeso y obesidad, y de hipertensión arterial que tanto aquejan a nuestra sociedad actual. 

La controversia sobre su papel en la enfermedad cardiovascular es aún tema de discusión, pero lo cierto es que se ha abierto el debate en donde lo mecanístico o teórico no siempre se refleja en la realidad. A grosso modo, el contenido de colesterol en la leche se asoció durante muchos años a la elevación del colesterol de baja densidad o LDL en sangre, Sin embargo, existen cada vez más evidencia de que la leche puede aumentar la fracción de lipoproteínas de alta densidad o HDL (las que tienen menos colesterol y mejoran la salud cardiovascular) y es que la leche también contiene otros componentes como el ácido linoléico conjugado o CLA que ha despertado interés en los investigadores por su posible beneficio en la prevención  de aterosclerosis, cáncer, disminución de la presión arterial, mineralización de huesos, mejoramiento de la sensibilidad a la insulina y respuesta inmune. El papel de la leche para mejorar o reducir el perfil aterogénico es, sin duda, un tema extenso que bien merece un análisis crítico.

Si la leche, más que ningún otro alimento, destaca por su importante aporte a la nutrición, es por su contenido de proteínas. La singularidad de las proteínas lácteas radica no sólo en su abundancia sino en su calidad y digestibilidad. Pensemos que una taza aporta 8 g de proteínas, lo que representa el 15% de un mínimo consumo de proteínas para un adulto de 70 Kg; suponiendo que la leche es sólo uno de los alimentos de nuestra dieta que aporta proteína de alta calidad, al complementarla con otras fuentes de proteínas animales y vegetales se alcanza ese requerimiento para mantener unos músculos sanos y fuertes, capaces de hacer frente a las demandas de movimiento, crecimiento, desarrollo y reparación de tejido muscular entre muchos otros. Por supuesto que las necesidades cambian conforme a la edad, pero a destacar, uno de sus beneficios, es la alta digestibilidad de las proteínas de la leche de vaca. La digestibilidad se refiere al porcentaje de una proteína que, después de ingerirse y digerirse, se absorbe. Otras medidas más sofisticadas para medir la calidad de las proteínas -y en las que la leche ocupa un primer lugar indiscutible- incluyen el aprovechamiento de estas proteínas para el crecimiento y la incorporación al tejido muscular. 

Los minerales como el calcio, fósforo y zinc, potasio, magnesio y riboflavina, vitamina B12 hacen de la leche una fuente excepcional de estos vitales elementos para mantener multitud de funciones corporales.

En resumen, la leche tiene beneficios comprobados por su aporte nutrimental en todas las edades, por eso, hoy en el día de la leche: ¡Pongamos a la leche de regreso en la mesa de las familias mexicanas!

You may also like

Leave a Comment