Diciembre todavía no llega y muchos ya están haciendo cuentas. Entre los regalos, las cenas familiares y los pagos que quedaron pendientes, el dinero parece rendir cada vez menos. Para quienes tienen un negocio, la situación se complica todavía más.
Hay que pagar aguinaldos, cubrir la nómina, liquidar facturas de proveedores y comprar mercancía para la temporada. Y aunque las ventas vayan bien, no siempre hay suficiente efectivo disponible. A veces, los clientes simplemente tardan más de lo esperado en pagar sus facturas.
El negocio vende, pero el efectivo no aparece
Un pequeño empresario puede cerrar noviembre con buenas ventas y llegar a diciembre bastante apretado. No es tan raro. Basta con que dos clientes importantes se retrasen en sus pagos para que las cuentas dejen de cuadrar.
Supongamos que una empresa entregó un trabajo a mediados de noviembre. La factura está aprobada, pero el cliente pagará hasta enero. Mientras tanto, los empleados tienen que cobrar y los proveedores siguen esperando.
Algunas personas buscan financiamiento para cubrir ese periodo. Entre las opciones está MultiMoney, que ofrece préstamos personales de hasta 400,000 pesos, con tasas desde 2.5% mensual y plazos de hasta 60 meses, sujetos a evaluación crediticia. También existe la posibilidad de pagar antes sin penalización. Aunque suene conveniente, hay que revisar cuánto costará realmente el crédito. Y tener presente que un préstamo personal no es lo mismo que un crédito empresarial.
El aguinaldo se paga, haya ventas o no
En México, el aguinaldo debe entregarse antes del 20 de diciembre. No depende de si el negocio tuvo un buen mes o de si los clientes pagaron a tiempo. Para una empresa pequeña, juntar ese dinero puede ser complicado cuando coincide con otros pagos.
Un restaurante, por ejemplo, quizá tenga todas las mesas reservadas para las cenas de fin de año. Buena noticia, claro. Pero antes debe comprar alimentos, bebidas y todo lo necesario para atender a sus clientes. En una tienda pasa algo similar. Hay que llenar los estantes antes de vender. Así que un diciembre con mucho movimiento no siempre significa un diciembre tranquilo para las finanzas.
Lo que cuesta salir del apuro
Pedir un préstamo puede resolver un faltante de efectivo. El problema aparece cuando no se calcula bien cuánto habrá que devolver. Una cosa es ver una mensualidad que parece accesible y otra sumar todos los pagos durante varios años.
La CONDUSEF ofrece información y herramientas para comparar créditos, revisar sus costos y conocer las condiciones antes de contratarlos. Vale la pena hacer ese ejercicio, sobre todo cuando el dinero se necesita con urgencia. Porque si el préstamo se utiliza para pagar diciembre, las mensualidades seguirán llegando en febrero, marzo y los meses siguientes.
Que las prisas no decidan por uno
Todavía hay tiempo para revisar facturas pendientes, hablar con proveedores y separar el dinero de los compromisos que no pueden esperar. También ayuda distinguir entre lo necesario y lo que puede dejarse para después. La nómina no se negocia como una cena de fin de año.
Y si hace falta recurrir a un crédito, mejor saber desde el principio con qué ingresos se va a pagar. Al final, el verdadero problema de diciembre no siempre es cuánto se gasta. A veces es que todo se tiene que pagar en las mismas dos semanas.
Síguenos en Google Noticias para mantenerte enterado