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Silvia Armendáriz Bárcenas, Manager Trade Compliance en Livingston International, advierte que la revisión del T-MEC no debe verse como amenaza, sino como oportunidad para que las empresas fortalezcan sus procesos de importación, exportación y cumplimiento aduanero.
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) prevista para 2026 ha encendido el debate político y económico en la región. Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado dudas sobre su renovación, argumentando déficits comerciales con sus socios, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha defendido su continuidad, destacando que el acuerdo ha impulsado inversión, empleo e integración productiva en América del Norte.
En este contexto, Silvia Armendáriz Bárcenas, Manager Trade Compliance en Livingston International, subraya que las empresas mexicanas deben mirar más allá de las declaraciones políticas y enfocarse en la preparación técnica y estratégica. “La revisión no debe verse como una amenaza, sino como un proceso natural de evolución comercial. Las compañías que revisen desde hoy sus procesos de importación, exportación y cumplimiento aduanero tendrán ventaja independientemente del resultado de las negociaciones”, afirma.
Reglas de origen y contenido regional
Uno de los puntos más sensibles en la revisión será el ajuste de las reglas de origen y el contenido regional, especialmente en sectores como el automotriz. Armendáriz advierte que las empresas deben anticiparse: “El sector automotriz es siempre uno de los más vigilados. Si las compañías no fortalecen sus cadenas de suministro y no aseguran trazabilidad en sus procesos, estarán en desventaja frente a competidores que sí lo hagan.”
Cumplimiento aduanero como ventaja competitiva
Livingston International, especializada en comercio exterior y logística, ha identificado que el cumplimiento aduanero será un factor decisivo. “Hoy más que nunca, el cumplimiento no es un requisito burocrático, es una ventaja competitiva. Las empresas que logren demostrar transparencia y eficiencia en sus operaciones estarán mejor posicionadas para aprovechar cualquier ajuste en el tratado”, señala Armendáriz.
Cadenas de suministro y resiliencia
La especialista enfatiza que la revisión del T-MEC debe ser vista como una oportunidad para fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro. “La pandemia nos enseñó que las cadenas globales son vulnerables. Ahora, con la revisión del tratado, las empresas tienen la oportunidad de diversificar proveedores, integrar tecnología y asegurar continuidad operativa.”
Preparación empresarial
Armendáriz insiste en que la preparación debe comenzar de inmediato: “No podemos esperar a que se definan los términos finales. Las compañías que hoy revisen sus contratos, sus procesos de origen y sus estrategias de logística estarán listas para cualquier escenario. La clave es adelantarse.”
Competencia global
En un mundo donde Asia se fortalece como bloque económico, la especialista considera que América del Norte debe mantener su atractivo para la inversión. “El T-MEC es más que un tratado comercial, es una plataforma de integración productiva. Si logramos mantenerlo fortalecido, podremos competir de manera más efectiva frente a regiones como Asia. Pero eso requiere compromiso de las empresas y visión estratégica de los gobiernos.”
Visión estratégica
Para Armendáriz, la revisión del T-MEC es un momento de reflexión para los directivos: “No se trata de esperar el resultado de las negociaciones, se trata de evolucionar. Las empresas que entiendan que el cumplimiento y la preparación son parte de su estrategia tendrán una ventaja real en el nuevo capítulo del tratado.”
Con esta visión, Livingston International busca acompañar a las compañías mexicanas en un proceso de transformación que les permita enfrentar con solidez la revisión del T-MEC. Porque más allá de la incertidumbre política, el futuro del comercio exterior dependerá de la capacidad de las empresas para anticiparse y adaptarse.