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Cinco farmacéuticas globales y nacionales invertirán en plantas, investigación clínica y manufactura de medicamentos, consolidando al país como polo estratégico de innovación y soberanía sanitaria.
El sector farmacéutico en México dio un paso decisivo hacia el fortalecimiento de su capacidad productiva y tecnológica. Empresas como Abbott, Bristol Myers Squibb, Neolpharma, Opella México y Kener anunciaron inversiones conjuntas por más de 21,100 millones de pesos (1,210 millones de dólares), en proyectos que abarcan manufactura, investigación clínica y producción de materias primas farmacéuticas.
El anuncio, realizado en coordinación con la Secretaría de Salud (SSa) y el Plan México, busca consolidar la soberanía sanitaria del país y garantizar acceso a medicamentos producidos localmente. “Más allá de la cifra, se trata de la posibilidad de desarrollo industrial y de tener acceso a la producción de medicinas en el país”, afirmó David Kershenobich, titular de la SSa.
Inversiones clave
- Abbott: 3,500 mdp para ampliar producción de dispositivos médicos, con impacto en diagnóstico y tratamiento de trastornos cardíacos. Se prevé la generación de 1,200 empleos directos hacia 2030.
- Bristol Myers Squibb: cerca de 1,000 mdp en cuatro años para investigación clínica y manufactura local de terapias innovadoras.
- Neolpharma: 700 mdp en Toluca para producir APIs (materias primas farmacéuticas), con 250 empleos directos y 900 indirectos.
- Opella México: 2,300 mdp para modernizar su planta en Ocoyoacac, integrando al país en la red global de manufactura de la empresa.
- Kener: ampliación de 5,360 mdp que, sumada a proyectos previos, alcanza 10,540 mdp, consolidando su papel en producción nacional.
Impacto estratégico
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que estas inversiones son parte esencial del Plan México, cuyo objetivo es aumentar la producción nacional y reducir la dependencia de importaciones. “El fortalecimiento de la industria farmacéutica es muy importante. Agradecemos la confianza en México”, señaló.
Empleo y competitividad
En conjunto, los proyectos generarán miles de empleos directos e indirectos, además de impulsar la transferencia tecnológica y la investigación clínica. Con ello, México se posiciona como un polo estratégico de innovación farmacéutica en América Latina, capaz de responder a la creciente demanda de medicamentos y dispositivos médicos.
Perspectiva de largo plazo
La tasa de crecimiento del sector y la diversificación de inversiones reflejan un cambio estructural: el país no solo será un mercado de consumo, sino un centro de producción y desarrollo farmacéutico. La apuesta por manufactura local y por investigación clínica abre la puerta a un ecosistema más robusto, con beneficios tanto para la economía como para la salud pública.